11 preguntas sobre infertilidad

 

Hoy comparto con vosotros esta entrevista que me ha hecho la asociación de fertilidad She Oaks Holistic Fertility a raíz de mi trabajo en una de las más grandes clínicas de fertilidad de Barcelona.

1/ Según un estudio, las mujeres que se encuentran en un proceso de tratamiento de reproducción asistida sufren un estrés equivalente al que padecen mujeres enfermas de cáncer. ¿Qué le parece? ¿A qué se debe este estrés tan alto?

Me es difícil opinar porque no tengo casi experiencia con casos oncológicos. De echo he oído esta afirmación pero creo importante no decontexualizarla, porqué es parte de un estudio donde se tocan aspectos relacionados con los tratamientos de infertilidad en mujeres que han sobrevivido un cáncer (Dow, 1994; Surbone y Petrek, 1997). No me gusta centrarme en este tipo de comparaciones porque los unos y los otros sufren muchísimos, por razones distintas y las consecuencias de un fracaso son bien diferentes. Lo que puedo decir sobre las personas que tienen problemas de infertilidad es que muchas se enfrentan a una crisis personal profunda porqué se le trastoca el concepto de sí mismo como persona fértil y capaz de dar vida a otro, algo que probablemente solían dar por hecho. A esto se le suma el enorme estrés que genera el paso del tiempo para las mujeres y los fantasmas que se despiertan a la hora de imaginarse madres no tan jóvenes. Es además algo que de una cierta manera la sociedad se espera de tì, y pues otra fuente muy grande de estrés es el no poder responder a las expectativas de los demás.

2/ ¿Que otras emociones suelen acompañar los procesos de reproducción asistida?

Una mezcla entre emociones primarias y síndromes, es decir conjuntos de emociones. Estrés, inseguridad, agotamiento, irritabilidad, depresión, miedo, incredulidad, y también una regresión a la vivencia infantil del “quiero y no puedo”. Existen de todas formas personas que se enfrentan a ello con ingenuidad, esperanza y algo de inconsciencia. Es una manera muy interesante porqué a veces está aparente tranquilidad esconde un miedo muy profundo, pero a la vez protege de la angustia. Es una defensa psicológica que puede dar muy buenos resultados. Creo que positivo dejar los prejuicios de lado en este sentido, no siempre existe una relación proporcional entre el sufrimiento y el nivel de compromiso con la causa.

 

3/ Un proceso de reproducción asistida pude ser muy largo. ¿Cuáles son las diferentes etapas? ¿Hay algunas fases más estresantes que otras? ¿Qué consejos podría dar para afrontar cada etapa?

Veo a muchas parejas, y sobretodo las mujeres, estresadisimas antes de empezar el proceso. Hay una fase de recogida de información y pruebas diagnósticas que es necesaria antes de empezar con el protocolo de tratamiento. Esta fase previa parece ser muy difícil de llevar por la sensación de incerteza, por el ansiedad de quien siente que no puede esperar más, porqué se quiere estar embarazados ya. Entre las etapas donde prevalece la espera, otras especialmente difíciles son las espera de una donante compatible y la espera de los resultados, ya sea de una biopsia para descartar anomalías genéticas en el embrión, ya sea el resultado del test de embarazo. Pero durante los tratamientos hormonales también se viven momentos muy desafiantes. Los efectos de los medicamentos pueden traducirse a nivel psicologico en una emotividad más acentuada y menos estable. Mi consejo general, sin poder entrar en el detalle porqué cada caso es único, es de vivir una cosa a la vez, concentrándose en lo que estamos haciendo sin adelantarnos demasiado. También es fundamental ser realistas pero sin perder la esperanza, y evitar de querer controlarlo todo.

 

4/ Se habla mucho de las emociones y del estrés de la mujer en un proceso de reproducción asistida. ¿Qué pasa con el hombre? ¿A qué emociones suele enfrentarse?

El hombre es demasiadas veces un espectador del proceso. Probablemente ayuda a pagar los gastos que los tratamientos suponen, ha dado su consentimiento para que se hagan, pero finalmente es un acompañante. Esto no significa que no me encuentre con parejas que lo viven juntos y se apoyan mutuamente. Es extremadamente importante también que no sea la mujer quien atribuye al hombre un papel secundario y que al contrario intente poner en discusión el mandato social por él que la madre es más importante, o que para las mujeres el deseo maternal es más fuerte.

 

5/ ¿Qué primeras recomendaciones daría a una pareja frente a la noticia de su infertilidad / necesidad de recurrir a la reproducción asistida?

Dejarse un tiempo de escucha interna y reflexión, no pasar por alto ninguna de las emociones que se sienten. Antes de luchar para alcanzar el propio sueño, es muy importante hacer el duelo de nuestras antiguas expectativas y de la imagen que teníamos de nosotros como personas fértiles. Para muchas parejas es un shock encontrarse con esta realidad, especialmente para el miembro que está diagnosticado. Pero solo aceptando nuestra limitación podremos aceptar las alternativas que se nos ofrecen.

 

6/ La búsqueda de un niño afecta no solo a nivel individual, sino que puede afectar a la pareja también, ¿verdad? ¿Qué consejos podemos dar a las parejas para que el proceso les afecte lo menos posible? El proceso afecta y ha de afectar a los dos miembros de la pareja. Este es mi consejo principal, vivir el proceso juntos, pasando por ello como futuros padres pero sobretodo como pareja. Evitar a todas costas de culparse el uno al otro, no pensar que la mujer, por ser muchas veces la única que ha de tomar medicamentos y pasar por el quirófano, sea la única protagonista. Si todo va bien, lo dos van a ser padres, con roles distintos pero con la misma importancia. Sería ideal hacer un recorrido terapeutico de pareja antes, durante y después del proceso.

 

7/ En reproducción asistida no solo hay parejas con problemas de infertilidad, sino que también encontramos cada vez más a parejas lesbianas y mujeres solteras. Seguramente su situación sea totalmente diferente. ¿Cómo suelen vivir el proceso? ¿Qué emociones suelen sentir? ¿Qué consejos les das? Creo que se trata de dos casos bastante distintos entre sì. Las parejas lesbianas se ven obligadas a introducir un tercer elemento en su deseo procreativo, pero lo suelen afrontar con una cierta serenidad porque ya son un núcleo familiar solido, y ven al donante como un medio para alcanzar un fin, en la mayoría de los casos que veo, poco más. En el caso de las mujeres solteras se remueven al contrario muchísimas emociones y prejuicios. A veces en el momento de tomar la decisión se sienten más solas que nunca, dudan de si van a poder solas, si al hijo le va a faltar un padre. Muchas veces recurren a un donante porque sienten que se le acaba el tiempo y que no han encontrado a la persona con quien ser madre. Están con las espaldas a la pared, es muy duro. A las parejas lesbianas aconsejo de reflexionar bien sobre sus roles en cuanto madres y sobre la importancia de un elemento masculino, que no es lo mismo que decir un hombre en carne y huesos, para el crecimiento de un hijo. A las solteras aconsejaría hacerse acompañar psicológicamente durante el proceso, y estar atentas a no caer en la culpa y no cargar al futuro hijo de demasiadas expectativas.

 

8/ ¿Cómo afrontar un resultado negativo, sobre todo cuando no es el primero? ¿Qué recomendaciones podría dar en estos casos?

Repetidos resultados negativos nos hacen enfrentar a las limitaciones de la técnica y del ser humano. Repetir el idéntico tratamiento una y otra vez porqué no se puede aceptar el resultado negativo puede ser agotador. O bien pensamos en alternativas, o bien es un momento para plantearse durante cuanto tiempo más queremos seguir intentando. Fundamental es no vivir el resultado negativo como un fracaso personal, sino como un evento que depende de muchos factores que no podemos controlar. Hemos hecho todo lo posible? Probablemente, sì.

9/ Cuando una pareja se somete a un proceso de reproducción asistida, ¿recomienda que lo comenten con su entorno?

Cuanto más amplia y solida sea la red de apoyo social para la pareja, más posibilidades habrán de sentirse acompañados y suportados durante el proceso. A la vez, compartir la noticia es una manera de quitar presión a la pareja y evitar sentirse solos. Es importante pero escoger bien a las personas con quienes comentarlo.

 

10/ ¿Cómo puede el entorno ayudar a una persona / pareja en proceso de reproducción asistida?

Escuchando, animando, normalizando la situación, y también ofreciendo, desde el respeto y la paciencia, actividades alternativas para hacer juntos que ayuden a ampliar un poco la mirada y salir de la obsesión con el tema. A veces tan solo una tarde sin pensar en ello puede hacer mucho.

 

11/ ¿Cómo explica que en nuestra sociedad actual, con tantas personas afectadas por temas de infertilidad, el tema siga siendo tan tabú? Es verdad, es contradictorio. Por un lado, a nivel de medios de comunicación y redes sociales, el tema està muy difundido y parece no tener secretos. Pero no es así en la intimidad y en los círculos restringidos. Las arraigadas herencias culturales por las que la pareja tiene que poder tirar adelante con su proyecto familiar sola, sin apoyo comunitario, dificultan mucho la tarea del compartir la experiencia de ser (o no poder ser) padres. Pero también la idealización que permea el concepto de maternidad y paternidad, como si todos hubiéramos nacido para ello y quienes tengan dificultad para lograrlo sean personas de alguna manera “defectuosas”. A todo esto se le suma un debate a nivel bioético sobre el utilizo de la técnica para intervenir en un proceso natural. Es una pregunta pregunta muy compleja y muy interesante, da para muchísimas reflexiones, espero podremos seguir hablando al respecto en otras ocasiones. Muchas gracias.