“Sé tú mismo, los demás puestos ya están ocupados.”

Oscar Wilde

Te propongo que hagas una lista. Es sencillo y te llevará sólo un momento. Sólo tienes que apuntar cosas que ya sabes, no es un examen, no tienes que estudiar. Consiste en poner veinte palabras que te describan, que digan quien eres tú…date unos minutos…¿Listo? ¿Has acabado? ¿Ha sido fácil o difícil?

Bien, ahora dale la vuelta y escribe qué crees que piensan los demás de ti, de cómo eres, de quién eres. Qué veinte palabras escogerían aquellos que te conocen para describirte: ¿todos dirían lo mismo o depende? ¿necesitas muchas listas o con una te basta? Para familia, amigos, compañeros de trabajo, pareja…¿Cuál fue más fácil, esta lista o la anterior?
Ahora compáralas y mira si hay muchas diferencias. Si hay adjetivos que se contradicen, o tal vez son calcadas. Intenta adivinar cuales de estas cosas son naturales en ti y cuales te han dicho los demás que te describen; si te muestras cómo eres o sólo como crees que quieren verte los demás. Puede resultar difícil, porque es normal que nos hayamos hecho una idea de quienes somos a través de la opinión ajena. Desde que nacemos, las personas que nos rodean crean expectativas sobre nosotros, y sin querer, vamos construyendo nuestra vida alrededor de lo creemos que está bien o mal en el ambiente que nos ha tocado. Somos pequeños, necesitamos su amor y aprobación, necesitamos su reflejo. Si nos devuelven negatividad, pensaremos que no valemos, sin saber que no es más que un reflejo, no necesariamente es la realidad. Si cambiáramos de espejo, seguramente veríamos cosas diferentes. El espejo sólo genera una ilusión, una imagen, una interpretación, pero no puede abarcar todo lo que hay, devuelve una parte de lo que ve.

Termina ahora tu lista y pon lo que más te gusta de ti y lo que más te gustaría que vieran esas personas en ti. Piensa qué cosas haces tú para mostrarte así en tu vida. Tú puedes decir quien quieres ser, ya hace mucho que eres mayor. Piensa que quizás no necesitas una vida diferente, sino cambiar tus espejos…

Te dejo un enlace de la campaña de Dove, con una interesante pregunta: