Menstruaciones sin verguenza

 

NikitaNikita Azad es una estudiante universitaria veinteañera de Punjab que, como muchas otras mujeres de la India, tiene que enfrentarse cada més con el tabú, muy extendido, acerca de la menstruación femenina.

De acuerdo con la tradición cultural y religiosa de la India, la menstruación está considerada como algo impuro, que ha de quedar escondido y aislado. Por esta razón, históricamente, se considera que durante el periodo menstrual las mujeres no deberían relacionarse con el resto de las personas: las que van a la escuela deberían quedarse en casa, las amas de casa no deberían cocinar para el resto de la familia para no contaminar a la comida, las esposas deberían dormir en una habitación separada, y una larga serie de etcéteras. Además de estas normas muy arraigadas, pero no oficiales, a nivel oficial se impide el acceso a los templos en los días de la regla.

En el templo de Sabarimala, en Kerala, uno de los lugares del culto más importante del país, las autoridades han llegado aún más lejos, negando el acceso a todas las mujeres en edad menstrual, es decir entre los 10 y los 50 años, y durante todo el año.

A raíz de una reciente declaración del encargado del acceso a este templo, Prayar Gopalakrishnan, donde se insistía en que las mujeres en edad fértil no iban a tener acceso al templo a no ser que se invente una máquina para controlar si se encuentran en periodo menstrual o no, esta joven estudiante universitaria ha decidido pasar a la acción.

El día 21 de noviembre Nikita ha empezado una campaña en las redes sociales que acabará a la medianoche de hoy con el provocativo título de HappyToBleed (FelizDeSangrar).

La acción consiste en sacarse un selfie con un cartel en la mano con escrita esta frase en1449173205967 nombre de los derechos de las mujeres indias de vivir su menstruación con dignidad y respeto (como veis en la foto, yo me he apuntado ;))

La idea de la joven Nikita es despertar interés en los medios y después de ello dirigirse al Ministro de Salud de la India para pedir que este tabú se revise con una campaña de información a nivel nacional.

Durante la campaña Nikita ha declarado que más del 70 por ciento de las mujeres en la India no tiene acceso a los productos sanitarios específicos para la regla, y que, en su propia casa, cada vez que en la tele hay un anuncio que publicita dichos productos, su madre corre a cambiar de canal.

La realidad de Nikita es muy lejana a la nuestra pero es difícil no sentir solidaridad y admiración hacía el coraje y el espíritu de iniciativa de esta joven mujer.

A veces con gestos muy sencillos podemos hacer mucho para que nuestra voz se escuche. Sin llegar tan lejos como Nikita, el hecho de creer en uno mismo y en el efecto de nuestras acciones sobre nuestra calidad de vida nos hace profundamente bien.