¿Qué es la homofobia interiorizada?

El término homofobia hace referencia a la aversión contra lesbianas y gais, aunque generalmente también se incluye a las personas transexuales y bisexuales. También se utiliza el término transfobia, que hace referencia a la aversión hacia las personas transgénero.

La homofobia no ha existido siempre, en civilizaciones antiguas, como la romana o griega, las prácticas sexuales entre personas del mismo sexo estaban permitidas. Con la llegada de la moral cristiana, que ejerció una gran influencia en las sociedades de la Edad Media, la homosexualidad fue considerada pecaminosa, un delito y se comenzó a perseguir.

La “ciencia”, a menudo cargada de ideologia, también ha contribuido a fomentar la homofobia incluyendo a la homosexualidad en la clasificación de enfermedades mentales, ésta fue eliminada el 17 de mayo de 1990 por la Asamblea General de La Organización Mundial de la Salud (OMS).

¿Pero qué ocurre cuando una persona de alguno de estos colectivos muestra conductas, actitudes, pensamientos o creencias homofóbicas?.

A este autorrechazo que las personas del colectivo de Lesbianas, gais, Transexuales y Bisexuales (LGTB) pueden llegar a sentir hacia su orientación sexual se le llama homofobia interiorizada (HI).

Gabriel J Martín en su blog sobre psicología gay (http://elblogdegabrieljmartin.blogspot.com.es/) cita la siguiente definición de HI: la aversión hacia los propios sentimientos y comportamientos homosexuales, pero también (en una persona homosexual) como la actitud hostil y de rechazo hacia otras personas homosexuales, la denigración de la propia homosexualidad como estilo de vida aceptable, la falta de voluntad para revelar a los demás la propia homosexualidad, la percepción del (y miedo al) estigma asociado con ser homosexual, y la aceptación (“inconsciente”) de los estereotipos sociales sobre la homosexualidad.

Por lo tanto, la HI comprende aspectos emocionales, conductuales, socioculturales y actitudinales.

Consecuencias de la Homofobia Interiorizada.

La HI se manifiesta en sentimientos de vergüenza y culpa, así como en una respuesta de ansiedad ante situaciones en las que la persona deba manifestar directa o indirectamente su orientación sexual. Para evadir esta ansiedad, la persona del colectivo LGTB puede tender a evitar estas situaciones incluso con perjuicio de posibles relaciones sociales o sentimentales.

Parece existir una relación entre la presencia de HI y estrés psicológico, así como menores niveles de autoestima y percepción de no disponibilidad de apoyo social.

Por lo tanto, en el conflicto que supone la HI hallamos autorrechazo, el juzgarse muy severamente por ser gay o lesbiana, el no gustarse y llegar a odiarse por ser lo que se es. Esta actitud aversiva no tiene, no obstante, por qué dirigirse únicamente hacia uno mismo, sino que puede extenderse hacia otras personas del colectivo LGTB.

Niveles de Homofobia Interiorizada.

Si bien no podemos hacer de la experiencia lesbiana y gay como algo homogéneo, sí que parece frecuente que experimenten diferentes formas o niveles de HI. En un primer momento es común que exista un mayor rechazo hacia la homosexualidad, pero más tarde la creciente aceptación de la homosexualidad no suele estar libre de algunas actitudes, pensamientos, expresiones y conductas indicadoras de HI más sutil.

Gabriel J Martín ha definido los dos tipos (o niveles) de IH como expresa y sutil. La IH expresa consiste en una actitud hostil hacia la propia homosexualidad y hacia la homosexualidad de los demás mientras que la IH sutil consiste (aun sin el rechazo de la homosexualidad per se) en una actitud negativa hacia los valores y costumbres del colectivo LGTB.

Algunas actitudes indicadoras de homofobia interiorizada.

  • Ocultar o a tratar con eufemismos la propia orientación sexual ante ciertos escenario sociales, conversaciones o preguntas.
  • Reaccionar a la defensiva o incluso de manera agresiva en la expresión y de defensa de la orientación sexual.
  • En el caso del colectivo gay, estar convencido que es imposible encontrar un hombre sano y cuerdo que llegue a quererte porque los gais suelen ser superficiales y promiscuos.
  • Dificultad a la hora de aceptar “la pluma” o rechazar ir a lugares de ambiente gay.

Intervención desde la psicología.

De nuevo según Gabriel J Martín, superar la HI es un camino de tres pasos: 1) detectar las distorsiones que has interiorizado sobre la homosexualidad, 2) hacerte consciente de las limitaciones que ellas te suponen y 3) afrontar la ansiedad que te genera atreverte a superarlas.

Si detectas que algunos de estos sentimientos te están afectando, un profesional de la psicología puede acompañarte a la hora de superarlos.

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