“Todos valemos para algo, no todos valemos para lo mismo”

maestro-ciruelaUn padre acude a hablar con el maestro de su hijo con una gran preocupación. El maestro le escucha interesado.

  • Mi hijo saca unas notas excelentes en educación plástica y unas notas muy bajas en matemáticas ¿Qué debo hacer?
  • ¿Qué piensa que puede hacer? –responde el maestro.
  • Voy a ponerle un profesor de matemáticas inmediatamente.
  • Permítale decirle que eso es necio. Lo que debe hacer es apuntarlo a clases de pintura. Todos valemos para algo, pero no todos valemos para lo mismo.

Alejandro Jodorovsky

Leí esta historia hace unos días y me recordó a los montones de historias de la vida de otras tantas personas. Cuanta frustración hay acumulada en la vida de muchos por creencias que no tenían un fundamento. En este caso, podemos reconocer a tantos padres que han valorado lo que sus padres, a su vez, les enseñaron a valorar. Ser matemático es mejor que ser artista, como si además fuera mutuamente excluyente ¿Acaso no pude haber un artista dentro de un matemático?

mismoLas personas acabamos creyendo de nosotros mismos lo que nos hacen creer desde la infancia. Y muchas veces han intentado moldearnos como si fuéramos un barro sin sustancia. No es cierto. Todos nacemos con una esencia. La buena educación no es la que la transforma sino la que sabe explotarla. Quizá no te ayudaron de niño a reconocer cuales eran tus verdaderos valores. Eso puede ser triste. Pero eso no significa que sea tarde para cambiar. Nunca es tarde para cambiar de idea. La pereza no es más que una excusa para el miedo.

En un mundo cambiante donde nada permanece ¿Por qué deberías conformarte tú? El largo camino hacia tus deseos se inicia con un paso. Atrévete. Y si no puedes hacerlo solo, pide ayuda. Igual no eres el único que cree en ti.