Aburrirse también es importante.

 

El aburrimiento es un sentimiento de cansancio o fastidio causados generalmente por no tener nada que nos divierta o distraiga.

En general el tiempo vacío nos asusta. La sensación desagradable unida a posibles pensamientos negativos que pueden aflorar es la que nos hace querer huir del aburrimiento. Sin embargo, lo que no sabemos es que aburrirse de vez en cuando es muy sano para nuestra salud. Vivimos en una sociedad muy competente, frenética, competitiva y también sobresaturada de estímulos. Tenemos mucha información al alcance a través de las redes sociales e internet y cada vez nos cuesta más tolerar estos momentos, tendiendo a ocupar los momentos de aburrimiento lo más rápidamente posible.

Pero contrariamente a los que solemos pensar es muy beneficioso recuperar el placer por no hacer nada. Nuestra sociedad abusa del multitasking y solemos estar sobreestimulados. Según el psicólogo R. Santandreu, en nuestra sociedad predomina la ociofobia que define como el temor general a no tener nada que hacer, la necesidad de estar constantemente ocupada y el miedo a tener un espacio vacío.

Beneficios del aburrimiento.

Contrariamente a lo que solemos pensar, estos son algunos de los beneficios de aburrirse:

  • Aumento de la imaginación. Nos ayuda a ser más creativas. La creatividad tiene un importante papel en la resolución de problemas.
  • Nos da espacio para imaginar soluciones y alternativas.
  • Podemos recuperar la motivación y la ilusión por hacer cosas nuevas y/o continuar con algo que nos resultaba agotador o monótono.
  • Nos ayuda a relajarnos.

Conclusiones.

Cuando nos aburrimos nuestra mente deja de estar sobreactivada con la gran cantidad de actividades que tenemos, y aumenta las posibilidades que afloren pensamientos acerca de nosotros, los demás y el mundo que nos rodea. Cuando estamos muy activos no nos percatamos de la existencia de estos sentimientos y pensamientos. Esas ideas suelen ser nuestros miedos más internos que afloran cuando paramos y podemos ser más conscientes de lo que pasa en nuestro interior.

En definitiva, los grandes cambios personales se producen cuando hemos podido estar en silencio con nosotras mismas, hemos tomado conciencia de lo que nos ocurre y decidimos cambiar aspectos de nuestra vida, en cierta manera el aburrimiento nos puede ayudar a emprender el camino hacia el crecimiento personal.