Alimentación y emociones II

Siguiendo con el tema iniciado la semana anterior en lo que a alimentación y emociones se refiere, comprobaremos de qué manera según la polaridad enrgética Yin /Yang, contribuiremos a equilibrar nuestras emociones a través de la alimentación. Si recordamos, la polaridad Yin se relaciona con lo frío, lo pasivo, lo femenino, lo profundo y promueve la quietud, entre otras características. A su vez, el Yang se relaciona con el calor, lo activo, lo masculino, es más superficial y externo y promueve el movimiento. Los alimentos, tanto en lo que se refiere a grandes grupos, como a cada alimento en particular, también pueden clasificarse en yin o yang. Los vegetales en general(frutas, hortalizas, verduras) son yin y las proteínas son yang. Pero dentro de los vegetales serán más yin las acelgas que la coliflor, por ejemplo, o en lo referente a las proteinas serán más yang las carnes rojas que las blancas. Por otro lado,la manera de cocer estos alimentos también modificará su energía intrínseca, que será más yang según el tiempo y la forma de cocción. A más tiempo de exposición al calor, más yang. No aportará la misma energía la zanahoria cruda ( más yin) que nos comemos en la ensalada que la que cocemos con otras verduras (más yang).

¿Y qué relación tiene esto con las emociones, cabría prguntarse?. Según la MTC, todas las emocione se convierten en calor, así que un cuadro en el que se manifieste rabia, impaciencia , frustración e insomnio, por ejemplo, es clarament un cuadro de calor y desde la alimentación podríamos tratar de enfríar esa manifestación energética. Pero en la práctica no todo es tan simple y hay cuadros que incluyen síntomas aparentemente contradictorios desde un punto de vista energético en cuanto a frío o calor, así que convendría hacer un estudio pormenorizado de cada caso si se quiere incluir la alimentación como herramienta terapeútica complementaria.

En una terapia en la que se busque la sinergia de diferentes estrategias , la comida, algo tan cotidiano y a nuestro alcance, puede convertirse en un factor de ayuda y contribuir a nuestra mejora.