Alimentación y emociones I

Esta semana y la siguiente hablaremos de cómo los diferentes alimentos y la forma de cocinarlos pueden influir en nuestro estado de ánimo y contribuir a modificar nuestras emociones.

Según la Medicina Tradicional China (MTC) los alimentos pueden clasificarse en base a la teoría de los 5 Elementos y en virtud de esa clasificación estarán directamente relacionados con la emoción que corresponde a cada uno de ellos, así como a los órganos que incluyen. También se habla de 5 sabores en relación a estos elementos. Pongamos algunos ejemplos para que quede más claro. El elemento Madera incluye como órgano al hígado y el sabor correspondiente es el amargo. Si una persona está pasando por un proceso emocional en el que la ira, la rabia o la frustración hacen acto
de presencia, según la MTC, el elemento Madera y por lo tanto el hígado estarán implicados. En una estrategia terapéutica amplia que incluya la Medicina China como terapia, además de acupuntura, shiatsu o fitoterapia, se puede recurrir a la alimentación para ayudar a equilibrar el hígado. Dado que su sabor es el amargo podemos incluirlo en nuestra alimentación. En principio iniciaríamos un tipo de dieta más bien depurativo,incluyendo plantas hepáticas (curiosamente la mayoría de ellas de sabor amargo) y alimentos como las alcachofas o las endivias, entre otros vegetales y hortalizas que poseen este sabor. Otro caso podría ser un desequilibrio en el elemento Tierra, cuyo órgano es el Bazo (hablamos en realidad de Bazo/Estómago) y su sabor el dulce. Si lo que tenemos entre manos es un cuadro en el que el exceso de pensamientos, o el volver una vez y otra a la misma idea de manera obsesiva hacen acto de presencia, nuestro Bazo se agotará y sobrevendrán, entre otros, cuadros de fatiga, o alteraciones intestinales y digestivas. Una vez más la alimentación, entre otros recursos terapéuticos puede ayudar a aportar soluciones. Cuando hablamos de sabor dulce no nos referimos a incrementar el consumo de azúcar per se, sino, por ejemplo, incluir en nuestra dieta vegetales como calabaza, cebolla o zanahoria, entre otros, que nos proporcionarán naturalmente ese sabor.

Cada caso debe contemplarse por separado y se pueden elaborar dietas personalizadas que ayuden a equilibrar esas emociones bloqueadas, según los principios de la MTC. Así pues, y una vez más, la alimentación se convierte en una opción terapéutica viable y sanadora en sí misma.