Aquì y ahora

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Pre-ocuparse: significa ocuparse de algo previamente. Ideal, no? Normalmente, nos permite llegar preparados, y con una solución, a un dado problema… Qué pasaría pero si la idea de lo que vaya a suceder se hiciera cada día más pesada y terminaríamos invirtiendo toda nuestra energía focalizándonos en los pensamientos negativos en lugar de disfrutar del momento?

Se acercan las vacaciones de Pascua y no estaría mal desconectar un poco, saliendo de nuestra rutina de ansiedad, dedicando unos momentos en entender que preocuparse -en exceso- representa el verdadero problema del círculo vicioso que nos impide tomar el control de nuestra mente en muchas situaciones difíciles, alejándonos -paradójicamente-de la solución misma.
Aquí os ilustro unos consejos para practicar en estos días libres:

1) dediquemos un momento en pensar y apuntar todos nuestros motivos de preocupación; esto nos puede ayudar a reordenar las ideas;
2) una vez que tengamos nuestra lista, distingamos los problemas con una solución realizable y concreta de los que no: – para aquellos que tengan solución nos dedicaremos en pensar y apuntar un plan de acción para resolverlos (en los próximos artículos hablaremos de cómo formular un plan de acción eficaz);
– si un dado problema no tiene solución practicable, tendremos que aceptar la idea de que no todo puede estar bajo nuestro control y que no todo se puede conocer y prevenir, y no por esto el futuro próximo tiene que ser trágico y provocarnos ansiedad y miedo (en los próximos artículos hablaremos de cómo controlar el miedo).
El secreto es encontrar un equilibrio entre la voluntad de prevenir los problemas y las mejores estrategias que podamos meter en acto para perseguir los objetivos, y la inevitable incertidumbre que caracteriza la vida a la que no podemos conceder el lujo de impedirnos disfrutar del presente.
Intentemos, entonces, aprovechando del tiempo libre en las festividades, disfrutar 100% de cada momento Viviendo en el aquí y ahora:

– con un paseo en la playa o en la montaña – con un café con los amigos – con una comida o una cena con la familia – con un juego con los niños – escuchando música, bailar, dibujar – haciendo deporte – sonriendo, siempre.
<< Pero no podemos culparnos de las cosas que se escapan a nuestro control. Si no hiciéramos cosas por miedo a lo que pueda pasar, nunca haríamos nada… …Pensar en el futuro es absurdo cuando ni siquiera disfrutamos del presente. Por ahí es por donde comenzaré esta vez, por mi presente. Aquí y ahora. >> Javier Martinez

 

*Consejos para la lectura: Francisco Gázquez Rodríguez (2012), Mindfulness. El despertar a la vida: Cinco pasos para vivir el presente, Ed. Paidós.