Atención plena táctil: el arte del origami.

El origami es un arte de origen japonés que consiste en el plegado de papel para construir figuras. Más conocido como papiroflexia en nuestro país, algunos defensores del origami sostienen que, este tiene una vertiente más espiritual que la simple construcción de figuras.

Más allá de la dimensión puramente lúdica, lo cierto, es que el origami puede ser útil para mejorar la memoria, la concentración y para desactivar el cuerpo. Esta actividad nos puede ayudar a mantenernos presentes en el aquí y ahora, ayudando a romper los flujos interminables de pensamientos, y por lo tanto a relajarnos y hacernos sentir centradas.

En el ámbito emocional, este arte ayuda a profundizar en las habilidades de aceptación, perseverancia, paciencia, ayudando a aumentar la tolerancia a la frustración. Asimismo, puede ayudar a optimizar la creatividad y la autoestima, generando finalmente una sensación de valía personal tras cada producción artística.

También podemos incidir a través del origami en aspectos psicomotrices y neurológicos, ya que esta actividad requiere de la coordinación de ambas manos y de la activación de diferentes estructuras cerebrales para realizarla, así como la intervención del sentido del tacto de una manera activa.

¿Cómo empezar a practicar origami?

-Crear una rutina para la práctica.

-Escoger el papel adecuado, no muy grueso, de forma cuadrada, y para empezar de tamaño pequeño-medio. Puede ser interesante probar papel de colores o con estampado.

-Empezar practicando figuras fáciles como la pajarita o el barco. Existen múltiples tutoriales en internet para iniciarse a la práctica.

¿Te animas a meditar mediante el origami?