Buenas noticias

Buenas noticias, un reciente estudio publicado en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de EEUU, desmiente la teoría de que la felicidad depende de la personalidad y que por lo tanto no varía a lo largo de la vida. Aunque la personalidad es un factor que influye no es el único, ni el más importante afirma Bruce Headey primer autor del estudio. El estudio en cuestión analiza cómo evoluciona la felicidad de una extensa población a largo plazo, concretamente durante veinticinco años. La investigación se realizó en Alemania, donde se obtuvo información sobre cuestiones relacionadas con el bienestar psicológico y la situación personal a través de encuestas realizadas anualmente. Para comprobar si la felicidad fluctúa a lo largo de los años se clasificaron a los encuestados en cuanto al nivel de satisfacción en el momento en que se realizó la encuesta. Sorprendentemente las personas participantes variaron sus posiciones en la clasificación con el paso de los años.

“Nuestros resultados demuestran que la capacidad para ser más o menos felices no es algo que nos venga dado, sino que la construimos a lo largo de la vida con las decisiones que tomamos”, ha declarado Headey.

Lo alentador de estos resultados es que demuestran que la capacidad para ser feliz la construimos a lo largo de la vida. Lo que me lleva a una conclusión, somos los responsables de nuestra felicidad, lo que realmente es un alivio. Llámese felicidad o llámese serenidad lo básico es cambiar nuestra perspectiva, si esta no es la adecuada, ya que siempre nos vamos a encontrar con dificultades. La serenidad incluye alegría pero también otras emociones. Puede servirnos de ayuda saber reconocer lo que sentimos y expresarlo de modo adecuado.

Así que desde aquí os animo a desarrollar vuestra inteligencia emocional.

“Recuerda que la felicidad es una forma de viajar no un destino” Roy Goodman

Noelia Zurita
Psicóloga