Comer con atención plena.

 

¿Alguna vez te has descubierto comiendo sin pensar? ¿O tal vez comiendo sólo porque tienes comida frente a ti, sin tener hambre?

Cada vez más investigaciones sugieren que las distracciones al comer impiden que una persona disfrute de la comida. Además, comer sin estar presente ha sido vinculado a comer en exceso, estrés y aumento en la ansiedad.

¿Cómo sabrías si estás comiendo en una forma inconsciente o no presente? Una forma rápida es recordar lo último que comiste. ¿Puedes describir los aromas, el sabor, la textura? Si la respuesta es no, probablemente no estés presente en el momento de comer.

 

Comida, estrés y soledad.

Con frecuencia comemos en exceso debido a las hormonas del estrés que están por nuestro sistema. Cuando experimentamos la respuesta de “lucha o huida”, el cuerpo piensa que está en peligro y que necesita combustible para las tareas adicionales que tenga que realizar. Así que para conseguir este combustible, surge en nosotros la ansiedad por comer algo de azúcar o hidratos de carbono que se pueden convertir fácilmente en energía.

Otro detonador que nos hace comer más, pero no necesariamente comida sana es la soledad. En estos casos, comer se equipara con una sensación de seguridad.

 

Beneficios de comer con atención plena.

Comer con atención plena ayuda a los individuos a aprender cómo conectarse con la experiencia directa al comer. Las personas con frecuencia descubren que el sabor de los alimentos comunes puede transformarse al traer una práctica de atención plena a la comida. ¿Cómo cambia comer atentos una comida? Hacer una pausa y tener curiosidad enfoca la mente y algunos beneficios resultantes de comer con atención plena según algunos estudios son:

  • Mejor capacidad para identificar las señales de hambre y saciedad.
  • Menos atracones y más independencia entre la comida y mi estado emocional.
  • Disfrutar de las comidas.

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Pasar a la acción.

Para saborear de verdad una comida prueba de utilizar un tenedor y un plato más pequeño. Beber con una pajita puede ayudarte a ir más despacio bebiendo y centrarte más en las sensaciones.

Cada comida del día puede ser una llamada a la atención plena. En la medida de posible y sin sentirlo como una obligación, recuerda cuantos pasos fueron necesarios para crear, por ejemplo, la deliciosa sopa que tienes delante.

Piensa libremente en los jardineros que plantaron y cosecharon las verduras, la persona que hizo el plato, el cocinero que preparó la comida. Saborea de verdad el plato e intenta adivinar cuantos ingredientes lo componen. La comida más sencilla puede convertirse en un festín con un poco de consciencia plena.

En su hábitat natural, una gacela nunca pastara si hay un león al acecho.