Conciliar las necesidades propias con las de la pareja

image

Uno de los obstáculos más comunes que presentan las parejas actuales tiene que ver con la dificultad para conciliar los propios deseos con las necesidades de la pareja.

Son frecuentes las demandas terapéuticas del tipo “ella no entiende que necesito que…” , “él no me escucha….”. Diferencias que, por su mala gestión, se tornan irreconciliables, erosionando a la pareja hasta el punto de sumir a ambos miembros en un profunda crisis. Parejas que presentan serias dificultades para resolver el dilema entre “lo que quiero” y “lo que debo” y entran en una guerra abierta con el otro, haciendo a la pareja responsable de las propias necesidades frustradas y convirtiéndose en enemigos declarados. ¿Cómo puede funcionar una sociedad basada en la desconfianza o en la enemistad?

Couple arm wrestlingEn otras ocasiones se descuida cómo pueden afectar las decisiones propias a la pareja, personas que únicamente se centran en lo que desean sin tener en cuenta al otro, lo que suele producir distancia emocional.

Tan perjudicial para la pareja es vivir en la resignación (renuncia a los propias necesidades para mantener la pareja), o en el descuido del otro por falta de empatía, como insistir en que el otro cambie (imposición de los propios criterios).

Para una correcta gestión de las diferencias en pareja debemos resolver ese dilema, dándole una salida cómoda a “lo que deseo” pero sin descuidar el compromiso con el otro.

No se trata de renunciar a mis propios deseos de forma sistemática y desde la imposición (desatender siempre a mis necesidades porque si no el otro podría enfadarse), sino tener la capacidad para renunciar o priorizar desde la libertad (porque a mi me conviene). Porque tal y como afirma Gilligan (2003) tiene tan poco sentido renunciar a las relaciones para conservar la voz personal como silenciar la voz propia para conservar las relaciones.

image-1Sin empatía dejamos de regar la planta del amor. En palabras de Walter Riso: “Si no te duele el dolor de tu pareja, no amas. Si no sientes que el bienestar de tu pareja es tu bienestar entonces no puedes amar de forma sana, amas desde el individualismo insano (sin capacidad para ponerte en la piel del otro). Eso no significa que pensar en uno mismo sea perjudicial, al contrario, en terapia promovemos siempre la autonomía personal, la responsabilidad en la gestión de uno mismo, por lo que lo mejor que podemos hacer por la pareja es pensar en qué necesito para sumar y no restar. Si existe incompatibilidad entre mis necesidades y las de la pareja es totalmente válido priorizar mis deseos y necesidades e irme. El problema viene cuando no quiero estar “ni contigo ni sin ti “y te impongo mi criterio porque “yo necesito que tú hagas X para yo ser feliz”.

Las parejas que se atienden, se escuchan y se comunican desde el respeto son parejas con mejor manejo sobre sus diferencias, lo que fortalece los lazos de amor y presentan una mejor calidad de relación.

Si necesitáis ayuda para manejar vuestras diferencias, podéis poneros en contacto con nosotros y empezaremos el camino que os llevará a la conciliación de vuestros deseos.

Rellena el siguiente formulario y te responderemos lo antes posible.

*Campos obligatorios