Creencias

 

Llegamos y crecemos en una familia. La cual ya es muy rica en creencias sobre la la percepción del mundo, algunas nos serán muy utiles para construirnos a nosotros mismos, a los demás y al mundo, otras no tanto y algunas nos harán sufrir; por ejemplo nos trasmiten de forma directa o indirecta lo que es; correcto (“haz caso a los adultos”), cómo somos (“eres tont@”); a lo que hay que tener miedo (“no subas que es peligroso”; “los Hombres son malos”), lo que es normal (“deberías tener novi@ o tener un Trabajo o una carrera, o un hij@…”); qué es valioso y qué no lo es (“Es importante que saques buenas notas”; “si tienes un buen cargo ganaras mucho dinero”) , filosofía de vida (“A este mundo hemos venido a sufrir”) …… (He puesto algunos ejemplos que he oído en terapia).

 

Y nuestra familia o a veces toda la Sociedad invierte mucho tiempo a asegurarse que aprendas estas lecciones, a veces sin tener en cuenta el precio psicológico y emocional de nuestra descendencia paga por ello. Se pueden trasmitir de una generación a otra sin llegar nunca a cuestionarlos o actualizarlos.

 

 

 

 

 

 

Muchas personas que acuden a terapia sufren por la carga de estas creencias o valores. Y el Trabajo que se realiza es para que la persona esté mejor consigo misma, sea más libre y autónoma y quizá para ello construirse o modificar nuevas creencias sobre sí mismo, los demás o el mundo.

 

Os dejo un Corto en el que se ve muy explícito cómo un padre está intentando que su hija incorpore unos valores y creencias (que quizá en un pasado tuvieron un sentido para él), pero es la hija que ayuda a su padre a cuestionárselos.

 

 

 

Eva Aguilar

Psicologa sanitaria, psicoterapeuta

terapeuta individual, de pareja y sexual