Creer para ver

Un chiste:

Un científico está investigando el mundo de las arañas.

 

 

 

coge una araña, la pone a una distancia de dos metros y le dice “araña ven!”. Y la araña acude a la orden. El científico mira el cronometro y apunta diferentes cosas en sus notas.

Vuelve a coger a la araña, le arranca una pata, la vuelve a colocar a la misma distancia y dice: “araña ven”. El insecto tarda algo más en llegar donde estaba el investigador. Éste vuelve a apuntar en su libreta lo que observa.

Posteriormente vuelve a repetir el proceso, arrancándole otra pata, y volviendo a dar la orden. Esta vez la araña tarda más tiempo en acercarse.

Este ritual se vuelve a repetir con cada una de las patas. Y la araña cada vez tarda más tiempo en acercarse al investigador.

Cuando le arranca la última pata y la ubica a dos metros, observa que la araña está quieta en el mismo lugar. Vuelve a repetir la orden en un tono más alto “araña ven” y ésta no se mueve. Después de llamarla por tercera vez y ver que el insecto continuaba quieto. Apunta en su libreta “conclusión: Se ha confirmado , las arañas a menos patas tienen más sordas se vuelven”.

Durante mucho tiempo la frase que se escuchaba era “ver para creer”. Pero creo que está mal expresada, debería decir “creer para ver”