¡cúanto poder tiene un padre o una madre!

Cuando se está enfadado,a veces, no se mide lo que sale por la boca. Creo que no hay un acto de consciencia del poder de esas palabras en el receptor. Y menos aún en el hijo.

Hay una frase que yo repito y dice “cuidado con lo que te dices porque te lo puedes creer”, del tipo de “soy tonto”; “soy un inutil”. A veces estas “afirmaciones lapidarias” las hemos escuchado en otros personas significativas y las hemos acabado interiorizando como si fueran verdades.

Hay un verbo castellano que creo que deberia utilizarse en minimas ocasiones: el verbo SER. Ya que o da opción a nada.

He encontrado un video que muestra el poder de nuestras palabras en los hijos.