Deporte con sentido común

Desde este mismo blog he abogado y abogo siempre, como terapeuta que soy, por la necesidad de ejercitarse, de hacer deporte, de moverse y de mantenerse activos. Eso vale para todas las edades , condiciones y diferentes etapas de la vida , pero se supone, pevio al inicio de cualquier actividad física,el sentido común.

 

Deporte con sentido común

 

Ante todo se plantea , no ya por supuesto una cuestión de edad, sino de forma física. Una persona de entre 30 y 40 años que no ha hecho deporte en su vida, puede tener peor forma física que una de 60 que se ha mantenido activa y ha practicado deporte desde siempre. ¿ Por qué digo esto?. El otro día me hizo reflexionar sobre esto el caso de una mujer de 40 años que había tenido una fractura espontánea de cadera por estrés y sobre esfuerzo músculo-esquelético. Empezó a correr, le gustó mucho y cada vez se iba aficionando más y quería nuevos retos. Se propuso entonces correr una media maratón y para ello tuvo que incrementar su entrenamiento. No obstante, esta persona carecía de la suficiente masa muscular y el esfuerzo al que su cuerpo fue sometido sin la preparación previa provocó la fractura. Ya está curada y ha vuelto a correr, pero siguiendo el consejo de su traumatólogo de que debía aumentar su masa muscular yendo al gimnasio.

A la hora de hacer deporte o iniciar una actividad física (baile, caminar por la montaña) debemos partir del momento en el que estamos y de la forma física en la que nos hallamos. Si venimos de un periodo más sedentario hay que incrementar la actividad física de forma progresiva. Es una manera sensata de trabajar con nuestro cuerpo y de consolidar la voluntad. No vale empezar con muchas ganas, matarnos al principio y abandonar después porque el esfuerzo ha sido excesivo y no podemos más. Hay que convertir el ejercicio físico en una actividad cotidiana, integrarlo en nuestra vida y hacer que entre para quedarse. Y de ahí de nuevo lo de ejercitarse con sentido común. Si es preciso se puede pedir consejo profesional para iniciar la actividad de manera que nuestro cuerpo pueda ir adaptándose sin sufrir daño. Y en el caso de iniciar ya algún tipo de competición , es prudente realizar un exámen médico con pruebas de esfuerzo incluidas si es necesario.

Así pues, el sentido común ha de estar presente siempre, desde la actividad física más sencilla como caminar hasta las más duras o complicadas, que requerirán una mayor preparación y la puesta a punto y forma adecuadas. Y no os olvideis nunca de hacer estiramientos. Es la actividad física que os asegura beneficios siempre y que prepara y protege la musculatura en todos los casos, evitando lesiones y eliminando el exceso de tensión.