Despedirse de los hijos

 

 

despedirse

 

 

 

 

 

 

Despedirse. Mucho más que simples palabras. hace un tiempo que me dedico a observar la forma cómo nos despedimos de la gente, o cómo nos saludamos. Hay una muy repetida que siempre me ha llamado la atención, cuando dos personas se cruzan y se dicen mientras se separan “¿Qué tal?” , los dos contestan a la vez “bien. Adiós” La verdad es que la gente no espera escuchar otra cosa. Imagínate que dijeras , mientras os alejáis; “estoy fatal” . Se le cambiaría la cara al oyente, ¿pero que haría? no, no. No le vamos a hacer esa jugarreta a la persona. Seguiremos con “estoy bien, gracias”. Es una frase sin sentido.
Aún encuentro más paradójico, un saludo que escuché, en una sala de espera de una consulta psicológica , cuando se encuentran el profesional y el paciente, mientras se saludan con dos besos o la mano. Ambos realizan la mima pregunta social. Y el paciente contesta “bien”.¡Pero si estás bien, no vas al psicólogo!. Cuando se sientan en la sala , el psicólogo volverá a preguntar qué tal está y el paciente en este momento dirá “estoy mal”. Es tan automático que no nos paramos a escuchar lo que decimos.

Quiero destacar la despedida que realizamos con nuestros hijos .

es todo un tema para reflexionar, aunque solemos hacerlo sin ser conscientes del mensaje que enviamos, los valores que trasmitimos ni de cómo lo hacemos.

pondre unos cuantos ejemplos que he escuchado en estas ultimas semanas:

• cuídate
• pórtate bien
• haz caso
• aprende mucho
• no la líes
• pasatelo bien
• no te ensucies
• ten cuidado
• tápate bien
• que vaya bien
• adiós

no se cómo lo haces tú, pero quizá si eres consciente de cómo te hablas y de cómo les hablas , podrás decidir la próxima vez, no como un acto automático, irreflexivo, espontaneo.
la mayoría de veces son frases imperativas , es decir EN FORMATO DE ORDEN. Detrás de cada frase de despedida, hay un valor incorporado; el valor del orden, de la pulcritud, del cuidado, del amor, el mundo es peligroso, de seguir las normas… ¿Éste es el último mensaje que quieres que oiga tu hijo que le dices? , ¿de verdad que para tí es tan importante que no se manche?, ¿que haga caso?, ¿que no la líe?. Cuando haga cosas o juegue, seguro que lo hará de la mejor manera que pueda, no irá a hacerse daño a posta, ¿crees que por decirle “ten cuidado” no le va a pasar?. Que por cierto. si está muchas horas separado de tí. Seguro, seguro, seguro que en algún momento romperá el mandato. Y qué harás cuando le veas después de unas hora. No le dirás que tenias ganas de verle, Tu interés se centrará en que lleva la ropa sucia, que no le han castigado, que ha sacado buenas notas en el examen…. Y le llamarás la atención por ello. Si lleva una tirita en una herida. LE dirás “Ya te había dicho que tuvieras cuidado”. Toma!!! doble problema, haberse llevado una herida, o un castigo… y la invalidación de la madre o padre.
.
Si cada dia tu hijo oyera que le dices que es valioso, que le echaras de menos, que deseas que se lo pase bien. Seguro que sería mucho más amorosa la despedida.

¿Y si fuera la última despedida que tuvierais?.¿También quieres que se acuerde de tí así?
Nos despedimos muchas veces en un mismo día de nuestros hijos y familiares. Por lo que este “mantra repetido” lo escuchará muchas veces. Y nuestros hijos nos quieren tanto que no dudarán que este mensaje es importante, que no se puede romper, si lo siguen son “buenos niños y serán queridos” y si no lo siguen “son malos niños o niñas” y quizá no se les quiera igual. Esa repetición constante y diaria, lo están grabando sin ningún punto de crítica o cuestionamiento.
Hay una máxima que dice “cuidado con lo que te dices porque TE lo puede creer , cuidado con lo que le dices porque SE lo puede creer”

La próxima vez que te despidas de tu hijo o hija. ¿qué mensaje quieres trasmitirle? Si has reflexionado sobre esto y decides hacerlo igual. Por lo menos serás consciente. También podrías cambiar la forma de decirlo, en vez de un mandato, en formato “deseo”. Resuena muy diferente

deseo que estes bien
un dulce abrazo