El efecto terapéutico de la escritura.

La necesidad de plasmar los pensamientos por escrito nace desde bien temprano y seguro que muchos de vosotros en vuestra infancia escribíais vuestros secretos en diarios, también supongo que la gran mayoría ha abandonado este hábito tan saludable y sencillo.

En este artículo, me gustaría hablaros sobre los beneficios de este un recurso tan efectivo como es escribir sobre nuestros pensamientos y emociones, que además puede llevarse a cabo con dos objetos totalmente cotidianos: bolígrafo y papel.

Investigaciones llevadas a cabo sobre el efecto terapéutico de la escritura muestran que esta actividad puede aportar numerosos beneficios tanto a nivel psicológico como físico:

  • Aumenta nuestro potencial creativo innato.
  • Posibilita la introspección, autoconciencia y autoconocimiento.
  • Ayuda a reducir el estrés mental.
  • Refuerza la autoestima.
  • Contribuye a tener más presentes los cambios, descubrimientos y esfuerzos que realizamos.
  • Permite identificar y expresar emociones, sentimientos y pensamientos.
  • Amplía la capacidad de actividad neuronal.
  • Fortalece el sistema inmunológico.
  • Una investigación realizada en 1999 por la Revista de la Asociación Médica Americana, concluyó que los pacientes asmáticos mejoraron su función pulmonar y pacientes con artritis mejoraron sus síntomas a través de la realización de escritura terapéutica.

A la hora de realizar este tipo de escritura, es importante no perder la espontaneidad, la creatividad y concederse libertad de expresión. Hay que tener presente que el objetivo no es crear una obra de arte, sino darnos la oportunidad de expresar y liberar lo que llevamos dentro.

Si te parece interesante empezar a llevar a cabo este tipo de escritura, puedes plantearte, comprar un cuaderno o diario que te guste, incuso lo puedes decorar tú misma. Busca un momento del día en que puedas sentarte a escribir sin interrupciones (apaga móvil, televisión y asegúrate que no te interrumpan), e intenta escribir en el diario de manera regular, convirtiéndolo en un rutina.

Pero, quizás te preguntes ¿sobre qué puedo escribir?, estas son algunas ideas:

  • Temas cotidianos que te preocupen.
  • Relatar sueños que te resulten interesantes.Hay personas a las que les resulta útil tener un papel y lápiz sobre su mesilla de noche para no dejar pasar ningún detalle.
  • Conflictos que están perturbando tu vida.
  • Cuestiones que has estado evitando recordar.
  • Podemos redactar cartas, que no necesariamente enviaremos a su destinatario. Este recurso es válido incluso en aquellos casos en que la persona haya fallecido.

Concluyendo, el ejercicio de la escritura puede ayudarnos a expresar todas aquellas emociones que nos pueden generar nuestras experiencias vitales. Este primer momento de desahogo, nos ayudara a pasar a otra etapa en la que puede aparecer nuevos pensamientos, alternativas y búsqueda de soluciones ante todo aquello que nos preocupa, generándonos un reducción del estrés mental y aportándonos un sinfín de beneficios tanto físico como mentales.

 

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