El lado bueno de las cosas


“Tras pasar ocho meses en una institución mental por agredir al amante de su mujer, Pat vuelve con lo puesto a vivir en casa de sus padres. Determinado a tener una actitud positiva y recuperar a su ex-mujer, el mundo de Pat se pone del revés cuando conoce a Tiffany, una chica con ciertos problemas y no muy buena fama en el barrio. A pesar de su mutua desconfianza inicial, entre ellos pronto se desarrollará un vínculo muy especial que les ayudará a encontrar en sus vidas el lado bueno de las cosas.”


Al comentar la película con amigos he encontrado opiniones opuestas sobre ésta, para una parte de ellos no es más que la típica película de “chico encuentra a chica” y para otros, en los que me incluyo, es una película diferente, peculiar, en la que se tratan temas complicados y difíciles de mostrar como son los trastornos psicológicos.
Y eso es lo que me sorprendió, el trato que da a los trastornos psicológicos. Nos muestra un protagonista, Pat, desequilibrado, con un trastorno bipolar, obsesivo, con un padre con TOC, trastorno obsesivo compulsivo, ludópata, cuya adicción arrastra a toda la familia y con un sentimiento de culpabilidad por la personalidad inestable que desarrolló su hijo. Otro de los personajes es Tiffany, una vecina y amiga con desórdenes psicológicos e inclinaciones ninfómanas, que comparte con Pat el estigma de ser “la oveja negra de la familia”.
El film nos muestra una sociedad; cuyos personajes etiquetamos como desquiciados, fracasados, locos o perdedores; que no dista tanto de la que conocemos, en la que los problemas y las situaciones se entremezclan con las obsesiones, la rigidez de nuestras expectativas y las ilusiones. Porque locos o no todos tenemos bloqueos, miedos, ansiedad e incertidumbres a la hora de decidir Qué hacemos con los problemas y Cómo abordarlos, para trasformarlos en algo constructivo y positivo.
Uno de los aspectos que resaltaría, es la obsesión del protagonista por cambiar, queriendo ser mejor persona e intentando rozar la perfección para reconquistar a su exmujer. Creo que es un aspecto común que se da en el inicio de las relaciones de pareja y cuando ésta ya esta consolidada, al inicio por intentar que afloren nuestras virtudes y donde tiene mayor peso el dar más que el recibir, donde aflora el Rol de pareja complaciente. Y en la consolidación de la relación cuando intentamos cambiar al otro, modificar los aspectos que un día nos llamaron la atención pero que con el tiempo nos cuesta soportar.
Remarco este punto porque me parece curiosa la obsesión de Pat por cambiar “Para el otro” dejándose él en el camino. En ocasiones hacemos numerosos esfuerzos por ser alguien que no somos e inconscientemente rechazamos las relaciones que nos permiten ser tal y como somos, como la relación que mantienen Pat y Tiffany, inicialmente es una amistad de conveniencia pero poco a poco se trasforma en una relación que brilla por permitir, respetar, aceptar y acompañarse mutuamente. Se aceptan tal y como son con sus virtudes pero sobretodo con sus manías y sus defectos, mostrándose francos y vulnerables.
Todo el mundo tenemos nuestra parte de locura, necesitamos sentirnos amados y también nos obsesionamos de forma absurda.
Mireya Larin
Psicóloga