El mejor compañero

A partir del mismo día de nuestro nacimiento, un bebé se vincula instintivamente a su madre, en principio por mera supervivencia y después porque el ser humano necesita de vínculos afectivos para un buen desarrollo emocional, es el alimento del alma, que le proporciona un sentido de pertenecía y seguridad. 

Después de esos primeros vínculos familiares el ser humano crea otros nuevos con sus congéneres; los primeros amigos y después a veces inseparables compañeros de vida y como no la pareja, aquella persona que parece que da sentido a toda una historia vital, que te hace vibrar y puede llegar a parecer imprescindible para sentirte feliz y pleno…y…quizá en otro momento sea otra pareja la que comparta esas mismas sensaciones…entonces….A pesar de la importancia y gran valor del afecto con todas las personas que nos acompañan a lo largo de nuestra historia…¿cuál es la compañía inherente a nuestra vida?, la que nos puede proporcionar mayor seguridad y compromiso y llevarnos a lugares, sensaciones, relaciones, emociones de bienestar y buena compañía..
¡Pongamos un gran compañero de vida…a nosotros mismos!
Rosa Llano