EL RECURSO DE LA FANTASIA SEXUAL

Las fantasías sexuales son representaciones mentales que recrean situaciones sensuales, románticas o sexuales, ya sean reales o inventadas.
Las fantasías eróticas tienen muchas funciones, aunque la más evidente es el placer.
Si la gente supiera la importancia que pueden tener, las potenciarían más y quizás no serían vívidas desde la frustración, o la culpa.
Las fantasías pueden ser útiles para:
  • Sirven para salir de la monotonía
  • Son una fuente de autoconocimiento
  • Cuando imaginamos una escena incorporamos todos aquellos aspectos que nos gustan o nos gustarían por lo tanto, son una fuente de placer con un mismo
  • Como son escenas de placer o agradables pueden ayudar a facilitar la excitación y lubricación (puesto que aumentan el placer físico y emocional)

  • Puede ayudar a ensayar mentalmente actividades sexuales, aspectos que puede facilitar la disminución de la ansiedad, mejorar en una actividad… Pueden servir como campo de pruebas
  • Hay personas que les puede ser útil para contrarrestar la falta de atractivo de su pareja
  • A veces sirven por poder hacer algo diferente al que “la sociedad tradicional“ atribuye al rol femenino o masculino. Puedes probar a ser más agresiva si eres mujer o ser más sumiso si eres hombre, sin que se ponga nada en juego.
  • Son actividades, acciones que no suponen ningún tipo de responsabilidad ni culpa por imaginarlas, no hay embarazo, infecciones, no es una infidelidad… No debes dar explicaciones a nadie con ellas, si no quieres.
  • Puede ayudarte a traer a la mente deseos, acciones que podrías considerar “no correctas , tabúes o prohibidas, como por ejemplo, imaginar tener una relación con un desconocido, con un conocido, con un familiar, relaciones a tres, una infidelidad, relación en grupos, con el mismo seo, relaciones con violencia…. Disfrutando con esta fantasía sin traerla a la realidad, y sabiendo que eres tú el que en todo momento la controlas.
  • Cuando una mujer o un hombre tienen dificultad por poder disfrutar de la relación sexual que está realizando, como por ejemplo, le cuesta concentrarse en lo que está haciendo, le vienen muchos pensamientos no relacionados, se está autoobservando, no se está excitando… imaginar una fantasía erótica o sexual le puede ayudar a continuar disfrutando.

Un ejercicio que recomiendo (entre otros) cuando no se domina este recurso es imaginar que eres un director de cine y no estás inspirado. Cuando vayas por la calle ponte el chip de buscar escenas que podrian ser potencialmente eroticas; ir a comprar el pan, estar solo en el autobus, tropezarte con una persona por la calle. Y cuando estés en esa escena piensa; “esto podria ser una FANTASIA. Tu cerebro las ira guardando, y quien sabe…. quizá te pueda servir para la proxima vez