EL VALOR DE LA AMISTAD

Estaba de vacaciones con unas amigas paseando por las calles de Marrakech cuando una de ellas, que estaba pasando por una dolorosa ruptura de pareja, dijo: “¡Se puede vivir sin pareja pero no sin amigos!” 

Su afirmación me dio que pensar… 

Hablamos mucho de relaciones humanas, sobretodo familiares y de pareja y en aquel momento me di cuenta que del valor del amistad se habla poco, no sé si es porque damos por hecho que los amigos están y estarán o porque no le damos el peso y la importancia que merecen. 

Volviendo a la frase de mi amiga, creo que sí se puede vivir sin amigos (¡y también sin pareja!) pero sería una vida mucho más pobre. 

Con los amigos nos confrontamos, a veces discutimos y sobretodo compartimos, todo esto nos permite crecer como personas y aprender y enseñar a la vez. 

Hay amigos que nos acompañan toda la vida, otros que comparten solo una parte de camino con nosotros, a algunos los perdemos de vista y a otros decidimos no verlos más pero todos nos han enseñado algo y han tenido un papel importante en nuestra vida…hasta los que nos han herido profundamente. 

Tengo un amigo que tiene un huerto y lo cuida con mucha dedicación y amor exactamente como cuida de nosotros, sus amigos… ¡le salen frutos buenísimos! De él he aprendido y sigo aprendiendo a “regar” más mis relaciones, día tras día para que sigan creciendo y fortaleciéndose cada vez más. 

Existe el amigo que te consuela dándote un abrazo, el que te invita a salir cuando estás “chof”, el que utiliza la estrategia de hacerte reír o el que te prepara una buena comida casera…pero, sea cual sea la forma, un amigo quiere estar allí, a tu lado, compartiendo todos los momentos y sobretodo alegrándose de tus éxitos. Decía una canción italiana que un amigo te convence para no rendirte también en las ocasiones que persigues el imposible (“Amico é” de Dario Baldan Bembo, 1982). 

En fin, por algo se dirá que quien encuentra un amigo encuentra un tesoro…¡que cuidéis mucho de vuestros tesoros! 

Laura Contino
Directora de Dendros-Centre de Psicologia