Empezar el cambio por ti.

 

Muchas veces ante dinámicas complicadas con otras personas, deseamos y buscamos activamente el cambio en el otro. Pero quizás la solución no está en esperar el cambio de la otra persona, ¿qué tal si intentas romper la dinámica empezando el cambio por ti?

De esta manera, la sexóloga Silvia de Béjar nos ofrece la siguiente metáfora para ilustrar esta actitud de mirar hacia dentro y empezar el cambio por nosotras mismas: Si tuvieras intención de pintar una acuarela de un paisaje primaveral y no dispusieras de color verde, irías a comprarlo. Pero si descubrieras que está agotado y el vendedor te advirtiera que quizás no repondrá existencias porque el único fabricante ha cerrado,. ¿Qué pasaría con tu proyecto? Tendrías por lo menos 2 opciones para hacer realidad tu lienzo: mezclar si tienes pintura azul y amarilla para lograr el color deseado, o cambiar de temática o de proyecto. Los que no podrías, o al menos no deberías es depender de que volvieran a fabricar el verde, porque entonces el objetivo no dependería de ti sino de algo externo y, por lo tanto, imprevisible: estarías a merced de. ¿Qué tal dejar de estar a merced de, tomar la iniciativa y empezar el cambio por ti?