En la organización ¿ Un buen sueldo a final de mes lo es todo ?

motivacion-productividadSeguramente nos hace muy felices que nos suban el sueldo. Es una forma más de reconocimiento y a todos nos gusta que nos reconozcan con dinero el trabajo que hacemos. Es decir, no trabajamos por amor al arte en la mayoría de los casos.

Contrariamente a lo que muchos piensan, el dinero, cuando trabajas en una organización no lo es todo. Hay empresas que invierten tiempo en saber porqué se van sus empleados, ¿a dónde?, ¿que harán?, ¿porqué se van?, etc. y si las entrevistas de salida están bien hechas pronto descubren que en la mayoría de casos los empleados cambian porque no se sienten reconocidos, valorados, escuchados, no tienen proyección, etc. Pensad las veces que habéis cambiado de trabajo y el porqué o el para qué lo habéis hecho. Realmente ¿ un buen sueldo a final de mes lo es todo ?

Escucho frecuentemente entre clientes y amigos decir que si se tienen que ir a vender pan, para estar mejor en su puesto de trabajo, lo harían. Vender es un oficio que he mamado desde pequeña, mis padres tenían una tienda en el barrio y yo y mis hermanos, a veces, hacíamos de dependientes. Mi padre disfrutó de su trabajo más de 50 años hasta que se jubiló. Así que en cualquier trabajo puedes sentirte útil y valorado. Una clave es sentir que lo que haces tiene un sentido para ti más allá del económico, y otra es el reconocimiento que puede venir en forma de felicitaciones o elogios de los clientes, de los compañeros, de tus superiores, etc. A este reconocimiento se le conoce como salario emocional y por desgracia, en algunas empresas es inexistente. ¿A quién lo le gusta que le reconozcan su trabajo? ¿Sabemos reconocer el trabajo de los demás? ¿Cómo lo hacemos?.

Reconocer el trabajo del otro, escuchar sus inquietudes profesionales, sus objetivos y también sus necesidades, saber que piensan sobre lo que están haciendo, que ideas de mejora tienen, etc., no sólo nos permite generar nuevas oportunidades si no que crea un vínculo profesional que va más allá de lo económico. Fidelizar al cliente interno es una tarea de la organización y es necesario arremangarse y tomárselo en serio, no vale sólo de vez en cuando. Es saludable para todos, porque un buen sueldo a final de mes no lo es todo.

Y tú, ¿reconoces el trabajo de los demás?, ¿te sientes reconocido emocionalmente?

Un proceso de Coaching te ayudará a tomar consciencia del uso que hacemos de la inteligencia emocional en las organizaciones.

¿Te apuntas a descubrirlo?

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