Enamoramiento y amor.

La etapa del enamoramiento, es un estado emocional que se caracteriza por euforia, alegría, sensaciones agradables, atracción e idealización de la persona, de hecho, en la etapa de enamoramiento, no se le suele hallar defectos a la otra persona, por el contrario, se le admira y sólo se le atribuyen cualidades positivas.

Es obvio que nuestras expectativas, roles, normas y costumbres influyen en cómo vivimos el enamoramiento. Además, el amor y el enamoramiento presenta diferencias culturales en el modo de vivirlo y sentirlo, y también varía según las características de cada persona.

Según los científicos, el aspecto biológico de lo que nos sucede durante el enamoramiento es innegable. Según la sexóloga Silvia de Béjar, son las sustancias que libera nuestro cerebro lo que provoca en buena medida esa euforia, algunas de estas sustancias actúan como estimulantes muy potentes. Es el caso de la dopamina y la norepinefrina, que, al aumentar en cantidad, provocan que focalicemos nuestra atención en la persona. Asimismo, favorecen el recuerdo de los estímulos novedosos, por lo que le vemos como alguien único y especial y analizamos en todo momento los detalles de situaciones vividas juntos, por insignificantes que sean. Otras sustancias, como la serotonina, disminuyen sus niveles, propiciando el pensamiento obsesivo, lo que propicia dedicar gran parte de nuestros pensamientos a la persona amada.

El enamoramiento, por lo tanto, tiende a representarse como un estado alterado e incontrolable. Como dijo Ortega y Gasset el enamoramiento es “un estado de imbecilidad transitoria “, por ello es quizás la vivencia que en mayor medida nos conecta con la narrativa amorosa romántica propia de la cultura occidental.

Como he comentado, en el enamoramiento se produce una idealización masiva de la persona amada, y todo esto se produce sin que apenas conozcamos a la persona, por eso podemos suponer que se produce un fenómeno de idealización, ya que la persona amada es más una proyección de nuestros anhelos, necesidades y creencias que una realidad.

La fase del enamoramiento es relativamente corta y, una vez pasada, el cuerpo y la mente se recuperan y, si queremos formar una unión emocional duradera, dejamos paso al sentimiento del amor. Hemos de tener en cuenta que los niveles de dopamina, norepinefrina y serotonina, entre otras sustancias, vuelven a sus estados normales, por lo que es lógico que disminuya el interés por el amado y que pongamos más atención a otras facetas de nuestro día a día. En el enamoramiento es fácil centrarnos en el otro, la química cerebral nos lleva a ello. Pero una vez superada esa fase, el reto consiste en no olvidar que esta pasión se ha de cultivar y trabajar cotidianamente.

El amor y el enamoramiento son sentimientos muy diferentes, mientras amas a quien conoces, te enamoras de quien aún apenas conoces. El enamoramiento es efímero, transitorio, mientras que el amor tiende a ser duradero y estable. Para amar hay que salir de uno mismo, conocer y querer a un otro real, con sus virtudes y defectos.