Es como ir en bicicleta, si miras el obstáculo te das contra él

Cada vez que vas en bicicleta y tienes que pasar por una zona estrecha, o por medio de dos barras, o por una zona que es peligrosa pueden pasar dos cosas; si miras “el obstáculo” siempre vas directa hacia él y te acabas dando un golpe o cayendo. Incluido tienes la sensación que el camino es imposible. Pero tienes otra opción (que he aprendido a base de tropezarme) y es mirar directamente y fijamente hacia el camino que quieres hacer y dejando como “fondo”, el obstáculo sin darle importancia. Descubre que pasas entre las dificultades y que mantienes el equilibrio.

Creo que es una metáfora muy buena para poder explicar lo que pasa en nuestro día a día. Nuestra energía siempre es la misma, y si la focalizamos hacia aquello que no nos gusta acaba pasando. Ejemplos hay muchos; “tener miedo a tener una disfunción eréctil y estás observando todo el rato a tu pene. ¿Qué pasa? que lo “consigues” , consigues que el pene no se ponga erecto. Más ejemplos; es cuando tienes miedo a quedarte en blanco en una exposición. ¿qué observas con atención? Tu sudoración, tu palpitación, que te tiembla la boca, tu tensión muscular…. ¿Qué consigues? que te cueste seguir el hilo de lo que estás diciendo…. por lo que es muy probable que te quedes en blanco.

Cuando te encuentres delante de una dificultad. Para un momento y decide hacia donde quieres dirigir tu energía. ¿Hacia el miedo, el fracaso, la frustración, o hacia la confianza, la sensación de logro, hacia tu objetivo…?

Piensa que Si el miedo retrocede, la confianza avanza

Eva aguilar

Psicologa sanitaria, psicoterapeuta, y terapeuta sexual