¡ES QUE ME FALTA SEGURIDAD!

Bf5dIyGCUAEGDWr‘Me falta seguridad en mí mismo/a, si pudiera tener más seguridad haría esto o aquello’. Suele ser una queja recurrente entre las personas que deciden hacer terapia. Y parece ser un mal muy extendido entre la gente, el tema recurrente y la base de la mayoría de problemas que en general tenemos las personas. La respuesta es muy complicada de obtener si formulamos así la pregunta: ¿cómo puedo ser más seguro? Sería bueno que pudiéramos revisar el verdadero significado de la palabra y así ver si es eso lo que realmente necesitamos.

La seguridad por definición supone una ausencia de riesgo. Y en sí misma parece que también sugiere que no hay margen de fallo ¿Realmente existe algo así en nuestra vida? ¿Qué cosas podemos creer que tienen riesgo 0 y que seguro al 100% que no va a fallar? Me atrevo a responder que ninguna. Seguridad no podemos obtener, mucho menos por anticipado que es lo que más nos gustaría (eso no es seguridad, es ‘videncia’). Antes de dar cualquier paso, podemos evaluar las opciones y los riesgos, pero no podemos tener la respuesta antes de probar. Muchas personas postergan sus decisiones y se obsesionan dándole vueltas a un asunto por si han olvidado algo importante y se equivocan. Pues bien, eso no es falta de seguridad, simplemente es miedo. Así de sencillo, aquello que desconocemos nos da miedo y buscamos un lugar en el que resguardarnos. Es una respuesta lógica y común al ser humano. Lo que sucede es que llega un momento en el que si, después de evaluar los riesgos no nos lanzamos, esa emoción no desaparece. Porque ya sabemos que el miedo sólo se vence enfrentándose a él.

confianza-11¿Cómo conseguimos vencer al miedo al resultado? Pues no con más seguridad, porque puedes seguir haciendo análisis estadísticos si quieres. Eso no te dará la respuesta por adelantado. Lo que te ayudará será la confianza. La diferencia entre la seguridad y la confianza es simple: la seguridad la queremos tener antes; la confianza nos sirve para afrontar después.

Podemos equivocarnos muchas veces, si no se falla no se aprende. Lo que nos servirá para afrontar una dificultad la próxima vez es creer que pase lo que pase, tenemos suficientes recursos para encararla (aunque sea saber a quién acudir). Confiar en tí mismo, en tu inteligencia, tus conocimientos, tu experiencia y tus recursos. En que todo nuestro sistema funciona tan bien de forma natural que estará listo cuando llegue el momento. Dejarse caer y sorprender por la vida. No esperar ser perfectos. Saber que la vida se construye hoy, en el presente, que es el único momento que existe, que es real. Y si mañana vienen dificultades, en ese presente las podrás resolver por ti mismo de la mejor manera que pudiste con los medios que tenías.