Espacio y movimiento

Espacio y movimiento son dos nociones fundamentales que se relacionan estrechamente con cualquier tipo de terapia corporal.

¿Por qué movimiento?. En MTC (Medicina Tradicional China) la enfermedad o estado patológico se produce cuando el fluir energético natural se interrumpe. El Qi fluye,se mueve libremente por los meridianos, y su interrupción, su bloqueo, es lo que genera la aparición de síntomas.

Pero es que esto no lo contempla únicamente la MTC, la vida misma es movimiento, a nivel de macrocosmos , el universo, y a nivel de microcosmos, el ser humano. Nuestra circulación sanguinea, nuestra linfa, la respiración, el latido cardíaco, la flexión/esténsión muscular… y así hasta enumerar todas y cada una de las funciones y mecanismos que activan nuestro cuerpo lo corroboran. Sin movimiento no hay vida y reactivarlo cuando se ha interrumpido es una de las tareas de la terapia corporal.

En cuanto a la noción de espacio, está clara su relación con el movimiento, literal y metafóricamente. El movimiento se genera y activa en función de un espacio adecuado a su extensión y naturaleza. En nuestro cuerpo, si ese espacio se reduce por un proceso inflamatorio, por ejemplo, o por una obstrucción circulatoria de un fluido ( el que sea ) que lo bloquee, esto repercutirá a su vez en la interrupción del movimiento que se generaba en ese espacio en concreto. Así pues, en lo que se refiere a nuestro organismo ambos, espacio y movimiento, son interdependientes uno del otro.

En cuanto al sentido metafórico al que antes apuntaba, vemos clara la sensación de espacio reducido en un proceso de ansiedad o en cuadro de estrés. A causa de la tensión que se genera en estos casos, la musculatura se contrae y acorta, por lo que el movimiento se dificulta y reduce, lo que redunda en una sensación tanto física como mental de falta de espacio y amplitud en general. En muchas ocasiones, ambos cuadros

producen sensación de presión en el pecho y dificultad para respirar y de nuevo, por tanto, la sensación de falta de espacio y movimiento amplio y completo. Y por el contrario, cuando los síntomas van remitiendo con ayuda de la terapia, se recupera de nuevo esa sensación de amplitud interna, de movimiento fácil y en definitiva de mayor espacio.

Toda terapia corporal ayuda a que el movimiento natural de nuestro cuerpo pueda manifestarse en el espacio adecuado, el que le es propio en un estado de salud y equilibrio tanto físico como emocional.