Extrovertido, introvertido o ambivertido?

Pambior Rossana Marenzi
Hace unos pocos días tuve el placer de encontrarme con el inspirador y original trabajo de Susan Cain, autora del libro “El poder de los introvertidos en un mundo incapaz de callarse”(Ed. RBA).

En el libro Cain hace una reflexión extensa y muy bien documentada sobre la necesidad de desmitificar la creencia de que ser introvertido sería un rasgo negativo.

La escritora se opone al hecho que, especialmente en una sociedad como la actual, donde la sociabilidad y la visibilidad están altamente valoradas, la introversión habría supuestamente que reeducarse para satisfacer a las expectativas de la opinión pública.
Para ayudarnos a entender su tesis, Cain hace una muy interesante y necesaria diferenciación entre ser introvertido y ser timido. La introversión no se identifica con la timidez, la vergüenza social, el temor a no ser aceptado, o la dificultad para relacionarse. Al contrario, la escritora pone nos dices que los introvertidos disfrutan más de los momentos de soledad, aprecian los ambientes tranquilos y las conversaciones sosegadas y no aman estar constantemente rodeados de personas, especialmente en contextos de falta de intimidad.

Otras características propias de los introvertidos serían la tendencia a ser más creativos cuando pueden pasar periodos de descanso de
la actividad social y la capacidad de llegar a profundos puntos de introspección y pensamiento autónomo.

Susan Cain, gracias al éxito de su charla en TED talks y la popularidad de su pagina web llamada “The quite revolution “ (La revolución silenciosa) ha llegado a ser una verdadera portavoz de los introvertidos, pero no es la única que tiene opiniones positivas sobre este tipo de personalidades.
Byung-Chul Han, uno de los filósofos más en auge del momento, nos indica la importancia de buscar momentos solitarios y de contemplación dentro del contexto de una vida marcada por la hiperactividad. Francesc Torralba, autor de El arte de estar solo (Ed. Milenio) y director de la cátedra Ethos de la Universidad Ramon Llull, nos invita a refleccionar sobre el hecho de que los momentos de soledad pueden ser unos espacios imprescindibles para conectar con las propias emociones y necesidades.

Hace 30 años, lo psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi demostró como el desarrollo de la creatividad está conectado
con la capacidad de vivir momentos de soledad constructiva.
Pruebas no nos faltan entonces para pensar que los paradiseintrovertidos, que según las estadísticas representan entre un tercio y la casi mitad de la población mundial, no tienen razón de considerarse menos exitosos o felices de los aclamados extrovertidos.

Extroversión e introversión son dos dinámicas propias de todo ciclo natural, que requiere una alternancia equilibrada de expansión y contracción. Por esto, es importante considerarlos como movimientos complementarios, ambos indispensables para una vida emocional sana, hecha tanto de productivos momentos de soledad como de satisfactorios ratos de socialización.

El equilibrio entre estas dos opciones es tan recomendable que existe un termino que lo define: ambivertido. El ambivertido sería una mezcla equilibrada entre introvertido y extrovertido siendo, probablemente, la opción que más ventajas presenta.

Y tu, te consideras extrovertido, introvertido, o ambivertido?