Flores de Bach

Las Flores de Bach son una serie de esencias naturales utilizadas para tratar y ayudar a resolver diversas situaciones emocionales conflictivas como miedo, soledad, estrés, depresión u obsesiones, entre otras.

Fueron descubiertas por el doctor Edward Bach entre los años 1926 y 1930. Investigador y bacteriólogo, tras terminar sus estudios de medicina, marchó a Londres donde estableció su consulta. Tras algunos años de práctica médica observó que pacientes con la misma enfermedad tenían, además, características similares en otros aspectos como postura, gestos, expresiones, timbre de voz o determinadas actitudes. Así pues, llegó a la conclusión de que muchas enfermedades estaban relacionadas con rasgos de carácter y de personalidad. Eso le llevó a investigar e indagar en la búsqueda de remedios curativos concretos para cada tipo de personalidad.

Así fue como descubrió esos 38 remedios naturales, en la región de su Gales natal, en Gran Bretaña, cada uno con propiedades terapéuticas para distintos problemas emocionales. Asimismo, y por la relación que hay entre emociones y sintomatología física, se utilizan también para ayudar en el tratamiento de problemas físicos.

Las aplicaciones de las Flores de Bach, como hemos dicho, son diversas. Se utilizan tanto a nivel emocional (resolución de conflictos puntuales, coadyuvante en el transcurso de terapia psicológica o en la modificación de rasgos de carácter conflictivos, entre otros aspectos), como en síntomas físicos. Así mismo , son muy útiles en determinados periodos específicos femeninos que suponen grandes cambios como el embarazo, el parto, la lactancia o la menopausia. Se utilizan también con éxito en niños y bebés ayudando a superar diversos problemas que pueden surgir en su desarrollo e incluso animales y plantas pueden beneficiarse también de su uso y aplicación.

En el ámbito médico/científico no siempre es aceptado este sistema terapéutico, acusándolo de resultar útil tan sólo a partir de un efecto placebo. Incluso aunque así fuera, son bien conocidos los beneficios de tal efecto y su eficacia terapéutica. Pero cuando se trabaja con ellos y por una pura y simple observación en práctica clínica se comprueba que funcionan, más allá de la sugestión o el efecto placebo. Toda opinión es respetable, pero para el que se decida a investigarlo, hallará en las Flores de Bach una herramienta muy útil como terapeuta y un aliado muy eficaz
como paciente.