-LA cola de Dragon- cuento para Trabajar la rabia

La rabia es una emoción básica que tenemos todas las personas desde que nacemos, es una emoción que nos ha ayudado en la supervivencia de la especie.
Cuando aparece, nuestro cuerpo activa todo un mecanismo para prepararse para el ataque o la defensa, puede ayudar también a poner límites a otros…. Se activa ante la frustración, la sensación de injusticia, cuando nos percibimos atacados, no entendidos, ante la interrupción de una conducta que buscaba una meta (por ejemplo si deja de funcionar el coche teledirigido), al ser herido, engañado…
La rabia es una de las emociones que más activación neuronal tiene; incrementando el ritmo cardíaco, aumenta la presión sanguínea, mayor flujo sanguíneo en los músculos, los niveles de azúcar en la sangre y la transpiración. Además, enfoca los sentidos y aumenta la producción de adrenalina, una hormona producida en momentos de estrés. Prepara al cuerpo y a la mente para la acción, pero lo importante es que esa conducta no se nos gire en contra. Si estas enfadado y rompes cosas o pegas, tendrá unos efectos negativos para ti, tendrás que pagar un precio alto por ello; como otra persona herida, o enfadada, objetos valiosos rotos (como los juguetes), que haya que pagar algo, castigo de otra persona (los padres o profesores…), hacernos daño nosotros….
Los adultos “deberíamos“ tener claro que la emoción es importante y es necesario expresarla, pero no vale de cualquier manera, el dilema es, ¿cómo se lo explicamos a los niños?
Cuando estamos enfadados hasta que no se relaja el sistema no podremos calmarnos. Toda esa activación necesita fluir, para poder estar otra vez serenos, para poder volver a pensar, para poder otra vez razonar, para volver a empatizar. No se puede razonar cuando una persona está enfadada, como mucho podemos ayudarle a relajarse, a relajar el sistema. Una de las formas más importantes es empatizar con la emoción, entender el significado del enfado, y hacérselo explicito, por ejemplo decirle “estás enfadado porque te he dicho que nos vayamos del parque y tú querías estar más rato con tus amigos”, o “entiendo que te frustre que no te den los regalos de cumpleaños hasta mañana”… Otras formas pueden ser; dibujar cómo se está de enfadado, pegar a un cojín, cantar, moverse, hacer deporte, respirar, romper papeles, tirar las botellas de cristal al contenedor amarillo, construir con plastilina cómo es lo que le molesta….
Una de las formas más potente de enseñarles es con el modelado. Es decir, haciéndolo bien nosotros, los adultos. La mayoría de aprendizaje de nuestros hijos es por la observación.

Pero hoy quiero hablar de un libro que me ha gustado. Se llama “LA COLA DE DRAGÓN” de la colección Emociones, de Mireia Canals y Sandra Aguilar.

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Un niño cuando se enfada suele romper todos sus juguetes. Pero un día , cuando se enrabia con sus padres le sale una cola de dragón. Y los juguetes cobran vida y le hablan. (El final os lo dejo en incognitica por si lo compráis. Pero os adelanto que acaba bien)

 

 

 

 

 

 

 

la cola de dragon

 

 

La lastima de esto, es que las otras personas no pueden empatizar con lo que nos está pasando si nuestra forma de expresarlo es con conductas agresivas. Y es que muchas veces estamos pidiendo a “gritos” (pero literalmente), que nos entiendan.