La creatividad cotidiana

creatividad

Como en el anterior artículo, me gustaría dedicar este espacio a una cualidad estudiada por la psicología positiva, en esta ocasión, me detendré en el concepto de creatividad.

La palabra creatividad deriva del latín “creare”, que significa: engendrar, producir, crear, y está emparentada con “crecere”, que significa crecer. Crear es inventar posibilidades, es un ejercicio de libertad que en el reino animal sólo el cerebro humano puede desarrollar, debido a que no está exclusivamente determinado por los estímulos externos, sino también por los proyectos y metas que él mismo crea.

Me parece importante remarcar que la creatividad, no sólo se expresa en el arte o en el contexto científico y técnico, sino en todos los ámbitos de la cotidianidad humana. La creatividad está presente en nuestra forma de relacionarnos, en la manera de conocer, comportarnos, y descubrir el mundo, permitiéndonos así solucionar de manera innovadora los distintos desafíos que se nos presentan, y de esta manera permitir el desarrollo del potencial de cada individuo. De hecho, en todos los ámbitos en los que la inteligencia humana se despliega podemos encontrar el rastro de la creatividad.

Por lo tanto, la creatividad no es algo excepcional al alcance de unas pocas mentes brillantes, está al alcance de todos, y todas las personas tenemos un gran potencial creativo, desarrollarlo es posible y hacerlo, además, tendrá importantes efectos positivos en nuestra vida cotidiana.

¿Quién no ha hecho algo que no había hecho antes, o de una forma distinta a como se hace en su entorno? ¿Quién no ha buscado alternativas, o ha hecho algo diferente a lo que venía haciendo? La realidad es que todos somos creativos, y lo somos porque no nos queda más remedio, porque nuestro cerebro descubre, inventa, prueba, asocia y con ello crea nuevas posibilidades en nuestras vidas.

La creatividad como característica humana es un importante motor de cambio, de progreso y en definitiva de evolución. Según Csikszentmihalyi, la creatividad es a la evolución cultural lo que la mutación genética a la evolución natural.

Aunque esta capacidad de creatividad de la cual disponemos todos no nos conduzca a la fama ni al reconcimiento, puede hacer más agradables y gratificantes nuestras experiencias cotidianas. La creatividad, desde este punto de vista, puede ser considerada como el antídoto ante el aburrimiento y la rutina en nuestra vida cotidiana.

“La creatividad requiere tener el valor de desprenderse de las certezas.”

Erich Fromm