La Elegancia del Erizo

Que tienen en común una niña de 12 años que planea en su decimotercer cumpleaños suicidarse porque no se quiere convertir en un adulto como tantos que conoce y una portera de 56 años que escucha a Mozart y disfruta con la lectura de Tolstoi.
Son las protagonistas de la novela La Elegancia del Erizo de Muriel Barbery y ambas viven en el mismo inmueble de la calle Grenelle número 7.

Paloma es una niña con un cociente intelectual altísimo, una niña genio que en la escuela hace lo imposible por parecer tonta; no le gusta que se enteren que es brillante por miedo a que le pongan a prueba, y Renée es una portera que para romper estereotipos, se divierte con placeres intelectuales y finge ser una mujer común.

Es una novela que trata de la importancia de ocultarse entre los otros y también lo importante de irse descubriendo con el tiempo. Te da la oportunidad de reflexionar sobre la belleza de lo mínimo, sobre el amor, sobre la amistad, la ternura, pero sobretodo la importancia de romper paradigmas.

Todos hemos ido utilizando el camuflaje como un medio de supervivencia, todos hemos ocultado cosas para poder sobrevivir; pero además algo interesante de la novela es que utiliza como hilo conductor una pregunta, vale la pena vivir? Vale la pena seguir viviendo en un mundo lleno de estereotipos, plagado de contradicciones y de sueños sin cumplir, el libro nos da una respuesta afirmativa pero con mucha ironía.

Fascinada por las dos personalidades de la novela, os invito a su lectura en primer lugar y en segundo a disfrutar de la película, que a pesar de no tener toda la esencia del libro se acerca muchísimo y los personajes están tremendamente conseguidos.

Por último os dejo una frase del libro que aún hoy conservo y que espero os haga reflexionar tanto, o más, que a mí ,

“La gente cree ansiar y perseguir estrellas, pero termina como peces de colores en una pecera”

Mireya Larin
Psicóloga