La empatía.

 

La empatía es la capacidad de ponernos en el lugar de la otra persona y de considerar las cosas desde su punto de vista, comprendiendo también sus sentimientos. La esencia de la empatía consiste en darnos cuenta de lo que sienten los demás sin necesidad de que lleguen a decírnoslo. Es una habilidad fundamental para regular los conflictos que tenemos con otra persona de forma positiva.

La falta de empatía puede obstaculizar cualquier comunicación ya que impide captar adecuadamente los mensajes más significativos de los demás, sus opiniones, deseos o sentimientos. Por tanto, crea incomodidad y distanciamiento emocional.

La empatía suele relacionarse con la solidaridad y la ética. En este sentido la capacidad de ponernos en el lugar de los demás tiende a facilitar que les ayudemos cuando tienen problemas; las personas empáticas permanecen atentas a las señales verbales y no verbales de aquellos con quienes interactúan, siendo capaces de percibir nos sólo sus mensajes explícitos sino también sus deseos y sentimientos. Así, la empatía puede compararse con una especie de radar con el que estamos pendientes de captar las emociones, deseos y puntos de vista de los demás.

En la empatía se comprenden los sentimientos y puntos de vista del interlocutor, pero no es necesario compartirlos.

Las personas más empáticas, es decir, más capaces de captar correctamente los sentimientos y los puntos de vista de sus semejantes, son más sociables, tienen un mayor ajuste emocional y son evaluadas mucho más positivamente por aquellos con quienes interactúan.

La empatía, además, es una habilidad social, y como tal, es entrenable y mejorable, ¿te animas?