LA IMPORTANCIA DE LAS PALABRAS

 

El otro día una paciente me dijo una frase que me resonó, o sea era algo que ella ya me había dicho en otras ocasiones. Era una frase que se iniciaba de forma positiva y a continuación añadía la conjunción “pero” .

Me siento bien pero…

Soy positiva pero…

No en vano la conjunción “pero” es una conjunción adversativa, que contrapone, que resta.

Así se lo hice notar a ella:

-¿Eres consciente que sueles utilizar el “pero” después de decir algo positivo de ti? Así lo que haces es restarle, quitarle valor a la primera afirmación.

Ella me miró sorprendida.

-Ostras pues ahora que lo dices es verdad que suelo hacerlo.

La observación del propio lenguaje te puede ayudar en beneficio propio, en lugar de hacerlo en detrimento tuyo. El solo hecho de reconocer un patrón y ser capaz de cuestionarlo mentalmente cambiará tu manera de percibir la situación, tu sensación y tu comportamiento.

Hemos de ser capaces de tener un lenguaje que además de práctico sea útil y nos beneficie. Para ello podemos estar atentos a lo que decimos sin pensar y a lo que nos decimos a nosotros mismos.

Todos tenemos una voz interior, a veces demasiado poderosa. Los pensamientos se transmiten al cuerpo mediante neurotransmisores que enlazan cuerpo y mente. Ser consciente de la voz interior y de los pensamientos puede proporcionar respuestas a problemas y ayudarte a reaccionar con más recursos y de una forma más positiva.

En muchas ocasiones nuestra voz interior se pasa mucho tiempo saboteándonos y reteniéndonos, como mecanismo de protección. Cuando esa voz no te ayude baja el volumen.