La importancia de una buena lubricación

La importancia de una buena lubricación

La vagina es una parte del cuerpo que responde perfectamente a las sensaciones, las emociones y los sentimientos. Cuando estamos excitadas, la vagina se humidifica más de lo normal, empieza a segregar flujo lubricante que favorece una penetración suave y agradable. Pero no sólo eso, además este flujo tiene la misión de hacer que, en el caso de que estemos buscando un embarazo, los espermatozoides lleguen con más facilidad a su destino y se produzca la fecundación.

Así pues, el hecho de que la vagina esté húmeda es más importante de lo que nos podemos pensar. Es importante que se mantenga un nivel de humedad adecuado durante todo el día y que éste aumente durante las relaciones sexuales.

Hay mujeres que tienen más flujo, más humedad que otras, como en todo hay variaciones. Pero todas, sin distinción, deberían tener ese aumento de lubricante natural durante las relaciones sexuales, ya que evitará el roce excesivo en la penetración y ayudará a disfrutar más del sexo.

¿Por qué no lubrico durante el sexo?

Pueden haber muchas razones. Una de ellas puede ser que, en realidad sí que estés lubricando, pero que no te des cuenta. Esto pasa más a menudo de lo que nos imaginamos y es debido a una falta de información sobre nuestro propio cuerpo. Muchas mujeres esperan una lubricación tipo “película porno”, es decir, mojar incluso la ropa de cama debido a su lubricación, y en muchas mujeres eso sucede, pero en muchas otras la lubricación es algo más discreto.

Otra razón puede ser que, por motivos orgánicos, tus glándulas secretoras de flujo no estén funcionando adecuadamente. En ese caso lo recomendable es visitar a un ginecólogo que pueda hacer una buena exploración de la zona y que determine la estrategia a seguir.

También es posible que no lubriques porque no estés suficientemente excitada. En nuestra sociedad coitocéntrica nos concentramos en lo que pensamos que es la finalidad del sexo: la penetración. Y si no hacemos un buen “trabajo” antes de llegar a la penetración, es posible que la mujer no esté lo suficientemente lubricada como para que la penetración sea todo lo agradable que debería ser. La falta de excitación también puede ser debida a bloqueos emocionales o psicológicos de los que, a menudo, no tenemos conciencia.

Pero una de las causas principales de la no-lubricación es, sobretodo, los cambios hormonales del cuerpo. Hay días en el mes, que coinciden con el período menos fértil de nuestro ciclo menstrual, en el que las mujeres no lubricamos tanto. Y cuando entramos en la menopausia, la falta de lubricación se une con cambios físicos en el cuerpo que hacen que la mujer pueda llegar a sentir una sequedad vaginal importante.

¿Qué puedo hacer para mejorar la lubricación?

Hay varias cosas que puedes hacer:

  • Dedica más tiempo a las fases previas a la penetración. No tengas prisa en llegar al orgasmo, ni en penetrar. Disfruta de la excitación, siente como tu cuerpo se estremece de placer, cómo suben y bajan los niveles de excitación.
  • Utiliza un lubricante de base acuosa que puedes adquirir en cualquier tienda erótica (a mejor precio que en la farmacia, aunque puedes comprarlos perfectamente en cualquiera de los dos sitios). No lo uses sólo durante las relaciones sexuales. Hidrata tu vagina igual que hidratas tu piel y tu cara, cada día.
  • Si sientes que tu sequedad es muy acusada, acude a un ginecólogo y coméntale el caso. Es posible que te envíe al endocrino para hacer analíticas hormonales y, además, hará una revisión para asegurarse de que todo está correcto en tu vagina.
  • Fomenta tu sexualidad. No te quedes solo con las relaciones en pareja. Explórate tu también, practica con lubricante y sin él. Aprende a excitarte, a desearte. Cuanto más entrenadas estamos en el arte del sexo, más fácilmente se activa el sistema de lubricación vaginal.

Si a pesar de todo sientes que tus relaciones son dolorosas y que tu sequedad está haciendo que no puedas disfrutar del sexo, te recomiendo que acudas a una visita de sexología. En ella podremos ver qué es lo que está bloqueando esa facilidad para excitarse.

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