La importancia de ver el vaso medio lleno.

Seguramente hemos escuchado en más de una ocasión “ver el vaso medio lleno”, esta expresión está relacionada con el concepto de optimismo. Es importante remarcar, que en nuestra sociedad, este concepto a menudo se relaciona con la ingenuidad y la ignorancia, de ahí expresiones como la siguiente de Antonio Gala: “No soy pesimista. Soy un optimista bien informado”.

El interés moderno por el optimismo nace de la constatación del papel jugado por el pesimismo en la depresión. Para la Psicología Positiva, el optimismo es una forma de percibir el mundo que se adquiere con la experiencia, hace referencia a las personas que presentan un equilibrio adecuado ante los retos que les plantea la vida y los recursos de que disponen para enfrentarse a los mismos.

Por lo tanto, las personas optimistas se caracterizan porque se plantean objetivos difíciles pero posibles, analizan los errores cometidos y aprenden de ellos, piensan y desarrollan planes de acción ante los retos evaluando las posibles dificultades y calibrando las habilidades de que disponen para enfrentarse a ellos con éxito.

No obstante, algunos estudios muestran una clara tendencia de las personas a sobreestimar el grado de control que tienen sobre las situaciones, mientras que las personas deprimidas estimarían de forma muy precisa su grado de control real.

El sentido común nos dice que es positivo mirar al futuro con optimismo, a pesar de suponer una ilusión de control que puede no ser del todo precisa, y numerosos trabajos empíricos apoyan esta idea, entre los beneficios del optimismo, se ha encontrado:

  • Mejora de la concentración en tareas académicas,
  • Mejora del rendimiento deportivo y mantenimiento de la salud física.
  • Prevención de enfermedades y mejor adaptación a enfermedades crónicas.
  • Mejor manejo del dolor.
  • Mayor apoyo social.
  • Modulador sobre los eventos estresantes, paliando el sufrimiento y el malestar.

En conclusión, esta ilusión de control que puede suponer el optimismo y actuar con confianza cuando se presentan dificultades, parece ser la opción psicológicamente más eficaz y rentable, porque nuestro cuerpo y mente funcionan mejor, ayudándonos a sobrellevar las adversidades y a salir a flote más rápidamente, incluso saliendo fortalecidas de la situación que se nos ha presentado.