La lealtad y la fidelidad

Somos lo que decimos. En muchas ocasiones utilizamos palabras que parecen sinónimas pero que tienen matices en su significado que las hacen muy diferentes, la mayoría de estas confusiones altera nuestra conducta de una manera inapropiada, y sólo cuando nos damos cuenta del matiz, o alguien nos lo hace ver, adquirimos un nuevo punto de vista que nos da la tranquilidad de abordar el conflicto con renovada seguridad.
Uno de los falsos sinónimos más habituales es el que conforma el binomio “lealtad – fidelidad“, de manera que, en muchas ocasiones, por una errónea concepción de la fidelidad podemos llegar a anular nuestra opinión.
Un profesor de aquellos que te marcan me dio una clave para diferenciar estos dos conceptos, posiblemente no sea muy ortodoxa, incluso puede ser rebatible, pero a mi me ha sido muy útil y por ello la pongo a disposición de vosotros, y si genera debate, mejor:
La diferencia entre lealtad y fidelidad es la capaz de cuestionar. La persona leal no te traicionará, podrás contar con ella en momentos de necesidad, pero te dirá su opinión cuando no esté de acuerdo contigo, conserva la capacidad de crítica. La persona fiel no cuestiona, no critica, no opina. Para que veas, incluso Hitler tendría un perro que le seria fiel“.