La práctica de la coherencia interna.

¿Alguna vez te has preguntado que sucede cuando nos somos coherentes entre lo que sentimos, pensamos y hacemos? Cuando esto se realiza de una manera sistemática, se genera un conflicto interno que puede acabar generando un aumento de malestar, estrés y ansiedad. Precisamente, estos síntomas nos alertan de la presenta de esta incoherencia y nos señala la importancia de poder instaurar de nuevo la homeostasis.

Seguramente que todas hemos podido experimentar en alguna ocasión esta incoherencia  interna, hemos pensado y sentido de alguna determinada manera, pero debido a nuestro afán de ser aceptadas y queridas hemos acabado realizando una conducta completamente incoherente estas emociones. Seguro que en algún  momento de tu vida los miedos e inseguridades te han traicionado en este sentido.

A medida que esta manera de proceder se va convirtiendo en costumbre, estas pequeñas o grandes traiciones a nuestro yo, van mermando nuestra autoestima, y a la vez, este efecto cada vez me lleva a permitirme menos hacer lo que realmente quiero en la próxima situación.

¿Cómo puedo comenzar a trabajar en la coherencia?

-Antes de tomar una decisión importante concédete un tiempo de reflexión. Nos es necesario dar respuestas rápidas e impulsivas.

-Aprende a identificar y aceptar tus emociones, son una fuente de información muy valiosa a la hora saber lo que realmente queremos.

-Después de tomar una decisión, concédete de nuevo un tiempo para ver cómo te sientes, cuando tomas decisiones o actúo acorde a lo que me dicta mi sentir, por lo general, vas a sentir tranquilidad interna.

Ser coherentes con nosotras no significa ignorar las opiniones y sentimientos de los demás, pero podremos diferenciarlos de los propios, que son aquellos desde los que tomaré mis propias decisiones.