Las 8 necesidades relacionales: 1. La seguridad

 

seguridad

 

La teoria de las 8 necesidades relacionales de Richard Erskine nos ayuda a la hora de reconocer cuales son las cosas que anhelamos profundamente cuando nos relacionamos con los demás. La visión de las personas que nos presenta es de seres en continua relación con los demás y que ven cumplidas sus necesidades más profundas en la relación con el otro. Se trata de necesidades emocionales y psicológicas, en un continum entre ellas pero a la vez bastante definidas.

Una por semana, voy a describir y reflexionar sobre cada una de las necesidades descritas por el psicólogo estadounidense.

La primera de todas es la seguridad, la más básica, sobre la que se apoyan todas las demás. Esta necesidad se compone de los siguientes aspectos:

  • En la relación con el otro, necesitamos sentirnos psicológicamente a salvo, sin peligros.
  • Para sentir esta ausencia de peligros, la relación tiene que ser un lugar en el que podemos ser nosotros mismos y enseñarnos tal y como somos.
  • Esta posibilidad de enseñarnos está permitida solo si no tenemos miedo que la otra persona pierda afecto o respeto hacia nosotros después de habernos conocido en toda nuestra amplitud como persona, tanto para lo bueno
    como para lo que no lo es tanto
    .
  • Dicho de otra manera, una relación psicológicamente segura es una relación donde me permito ser vulnerable porqué se que la otra persona lo va a respetar.

La psicoterapia es un lugar que nos invita a abrirnos y con ello a la vulnerabilidad. Por ello, sentirse seguro en la relación con el terapeuta es el fundamento de cualquier otro tipo de acción terapéutica.

Muchas personas, sobretodo si nunca han hecho terapia, pueden temer que sus experiencias, exteriores o interiores, sean de alguna manera inaceptables para los demás. Yendo más allá, y según el tipo de personalidad, pueden hasta temer que el terapeuta se sienta superado o atónito delante de sus experiencias. Pueden creer que el terapeuta les rechace, aún si encubiertamente, si cuenta una o otra cosa, o si enseñan las que piensan ser sus debilidades.

Es tarea del terapeuta desmantelar estas fantasías con
su actitud y su respeto profundo hacia los temores de la persona, seguramente motivados por experiencias anteriores, y acoger a la persona en un espacio de vulnerabilidad segura.