Las relaciones de pareja y la dependencia emocional

Hoy hablaremos de una de las más comunes compañeras de las relaciones de pareja y no por ello buena compañera de viaje…la dependencia emocional.

La base de la dependencia emocional es la baja autoestima, la cual habitualmente provoca una baja confianza en uno mismo, dificulta la toma de decisiones y la expresión de desacuerdos junto a comportamientos de sumisión y un temor extremo al abandono, la soledad y la separación.
La persona dependiente emocionalmente se caracteriza por focalizar su atención casi totalmente en el otro, Se olvida de sí mismo, se anula y prioriza a su pareja elevándola a un pedestal al valorarse tan poco. A su vez la persona dependiente es exigente y pretende la misma atención y trato de su pareja, algo que no suele ocurrir por lo que se siente frustrado y con un malestar generalizado. El que es objeto de dependencia se suele sentir agobiado y buscará más libertad, cuanto más le exige el dependiente, más se aleja.
El ciclo continúa cuando el dependiente emocional cada vez se anula más a sí mismo, dedicando menos tiempo a sus actividades, amigos, familia y presiona más a la pareja aún mentando su ansiedad y tristeza, de forma que inconscientemente va permitiendo que el otro se convierta en dominante.
De cómo liberar a cada componente de la pareja y a la relación en si misma de esta dependencia nos puede ayudar el aprender a cuidar y desarrollar la autoestima y crear así una relación sana y constructiva de pareja como nos enseña el taller propuesto por el centro 1+1=3.
Rosa Llano