! LLORA POR ALGO IMPORTANTE¡

Si la expresión de las emociones en los adultos es complicada, prohibida; acallada, la de los menores tampoco lo tienen fácil.
Ya desde pequeños “educamos” a nuestros hijos (sin ser muy conscientes de ello) a expresar o no las emociones; de forma indirecta les decimos qué emociones están permitidas y cuales no; con frases “de humor” les enviamos el mensaje que los niños no lloran, que las niñas son sensibles, que hay emociones buenas y otras que no lo son….
Sólo tienes que observar un rato (normalmente corto) a un niño/a y en breve nos mostrará alguna emoción. La respuesta del adulto ante esta expresión , se convertirá en el feedback que puede marcar un aprendizaje más saludable o meno.
Quiero describir varios ejemplos , (sin ir mas lejos, observados este fin de semana);
  • Mi hijo estaba saltando en un castillo inchable, junto a otros 10 niños más, por lo que yo estaba sentada en una silla observando a los saltadores. Como era de esperar, con tantos niños en el aire, una niña se puso a llorar porque otra le habia molestado. El responsable de la instalación le dice a los padres de la menor sonriendo; “es una mujer” . Y la madre y las amigas sonrieron. (Uff!. No se quejaba porque le hicieran daño , sino porque las mujeres son unas lloronas).
  • Estando paseando por la montaña, uno de los menores que nos acompañaba, de seis años se tropieza y se cae. Se pone a llorar además de incorporar una pequeña herida en su rodilla. Sus padres le levantan y le comentan “para animarle y que no le duela tanto” (supongo); “No ha sido nada. Cuentista”
  • Estando en la piscina, un niño de tres años se acerca llorando a su madre diciendo que le apretan las gafas de buceo. Ella se las intenta arreglar y el hombre que estaba a su lado (eran familiares) le dice al niño “se llora por cosas importantes” (¡Toma ya! ¿Hay medidores que nos indican cuando algo es importante para tener permiso a llorar? ). Por suerte la madre lo arregló diciendole al menor “cariño, llora cuando lo necesites
El listado de ejemplos podria ser muy largo (es una realidad, aunque sea muy triste decirlo).
Las emociones no son buenas ni malas, ni femeninas ni masculinas. Ocurren ante un estímulo (o el significado que se le da) y requiere cubrir una necesidad.
Los niños tienen derecho a sentir y los adultos la obligación de acompañarles y ayudarles a expresar estas emociones sin que se les gire en contra.