La hormiga que se convirtió en yegua

Durante todo el proceso de terapia una de las técnicas utilizadas es la metáfora, o cuentos, planteados acorde con la temática que se está hablando, se utiliza como método para no explicar teóricamente algunos aspectos. La teoría con la que se utiliza esta técnica es que el mensaje es percibido con el hemisferio derecho (el de las emociones), el mensaje al no ser directo no se percibe como un ataque o una crítica, por lo que es acogido con mayor apertura, se puede trasmitir alguna idea de forma suave, y es una forma fácil de visualizar lo que se está hablando.

“siempre he sido una persona fuerte, porque nadie me ha sacado las castañas del fuego

“me sentía como un globo, sin sensación de poder controlar nada

«soy un títere , donde mi madre es la que mueve los hilos»

Al principio de la sesión con frecuencia les planteo si pueden explicar en una metáfora cómo se encuentran.

Y posteriormente le hago preguntas para ampliar la escena sobre la imagen que han comentado.

Al enriquecer el cuadro les ayuda a visualizarlo de forma algo ya distinta y a mí me ayuda a poder comprender mejor cómo están viviendo la situación, si se perciben con recursos, que visión tienen del futuro, el grado de sufrimiento que tienen…

En el trascurso del proceso terapéutico les vuelvo a preguntar sobre la imagen inicial, si perciben cambios…. y al final de proceso también les planteo la cuestión. Y la descripción sirve como un buen indicador del cambio que ha conseguido la persona. La narrativa , la autovaloración, los recursos. Son diferentes.

Quiero describir un ejemplo de esto que estoy comentando.

Al principio de la sesión le pregunte a la cliente cómo se sentía. Su respuesta fue ;

  • “soy más pequeña que una hormiga”

Que es fácil de pisar. Que es débil, pequeña. Perdida. Que necesita a las demás para vivir.

Por realizar una comparativa con las primeras sesiones, le pregunto “¿qué animal eres ahora?”. “Ahora sería una yegua blanca” es su respuesta

Le pregunto por las características que define a este animal.

Seguro que no sería una hormiga, ahora sería una yegua blanca” “preciosa, es libre, y que es ella misma la que decide cómo quiere ir, si quiere ir poco a poco, o si quiere trotar, o si quiere galopar. Me gustan mucho los caballos. He dicho una yegua y no un caballo porque es femenina. Es bondadosa, es un animal similar en características parecidas a los perros, es fiel, es sensible, al amo, al amigo. Les gusta que les acaricien, y les gusta tocar, les gusta el contacto con las personas. Les gusta expresar cómo están, si están tristes piden que les acaricien. Es un animal que puede decidir si quiere ser cariñoso, tiene su propio carácter. Si les cuidas están agradecidos, pero también es ella la que decide.

Eva Aguilar

psicologa general sanitaria, psicoterapeuta y terapeuta sexual