No tienes que ser feliz en navidad

 

NO TIENES QUE SER FELIZ EN NAVIDAD, NI GUSTARTE ESTAS FECHAS.

Desde hace ya unas semanas (finales de noviembre) ya están iluminadas las calles con luces de colores, ves arboles decorados y muchos adornos. Los anuncios de turrones, de cava, de juguetes se disparan para decirte que se acerca la NAVIDAD.

 

 

Y el l mensaje no paran de repetirte y recibimos desde todos los medios es “hay que ser feliz”; “Feliz Navidad”; “has de reunirte y hacer las paces con toda la familia, la familia feliz”, “consume felizmente”…. Sólo con este texto ya se me ha indigestado la palabra “feliz”.

 

Estas creencias tan impuestas e interiorizadas puede hacer sufrir a la persona que su situación no cumple con lo “normal” o establecido; familias rotas, muertes de personas significativas, rupturas de relaciones, despido laboral, enfermedades…

 

Tienes derecho a no querer vivirlas, a desear que pasen rápido, a no querer regalos ni reunirte con otros familiares. Pero, estos días existen, van a tener 24 horas igual que el resto de días.

 

Quizá una de las frases que yo recomendaría en estos días es algo así como “objetivos pequeños para que la sensación de éxito esté garantizada”; Ejemplo de objetivos podrían ser: mirar durante 5 minutos los colores de iluminación de la calle. Estar atento a algo que se dice en una comida durante 10 minutos, abrir un regalo lentamente, sentir durante un rato con los cinco sentidos la comida que te estás metiendo a la boca, buscar una cosa que me llame la atención del día…..

Preparar una frase que te sientas más cómoda (Por ejemplo “espero que tengas días con experiencia agradables”; o “deseo que tengas una comida sabrosa”

 

Según el marco teórico en el que me he formado, EL CONSTRUCTIVISMO explica que es más importante el significado que le das a lo que te ha pasado que lo que te ha pasado. Es el significado que tú le des a la experiencia. Y cada uno, según variables diferentes (como su historia, su educación, sus creencias, sus pensamientos, emociones, situación vital….) va a influir en el significado que le otorgue. Por lo que cada uno construye su realidad.

 

Ya que las Navidades no se pueden evitar, quizá se podrían aprovechar para aprender algo, o darse cuenta de cosas. Cuando llegan estos días de fiesta, en vez de vivirlos desde la queja (la cual no provoca cambios y hay mayor sufrimiento), se podrían vivir como momentos de “darse cuenta”. Optar por vivirlos de “forma activa”, momentos en los que se puede hacer una valoración de cómo estás ante tus “temas no resueltos”; cómo estás con tus padres, hermanos, familiares, personas que han desaparecido…

 

Cuando estamos acostumbrados, aposentados, resignados en la opción de la queja (que a veces es útil), no buscamos cambio. Y la Navidades, como cualquier experiencia de la vida, eres libre de elegir cómo vivirla.

 

En estas fechas también nos esforzamos para hacer regalo. Otra forma de decir regalo es hacer un presente (no pasado, no futuro, sino presente). Ver estas navidades como una oportunidad para relacionarse con los presentes o regalos de una forma diferente. Dar y recibir sintiendo y percibiendo al 100%.