Objetivos asumibles para que el éxito esté asegurado

 

 

En terapia se intenta trasmitir la idea que los objetivos que una persona se pone han de ser suficientemente pequeños para que el éxito esté asegurado.

 

Si las metas son muy elevadas, la persona tendrá la sensación de fracaso con el estado emocional de decepción, frustración que pueden venir acompañado.

Este aspecto me lo encuentro en terapia con bastante frecuencia, influyendo en la autoestima de la persona, en el bloqueo para acabar proyectos, en las relaciones con los demás….

Por lo que una meta que se trabaja en terapia es aprender a marcarse objetivos realistas a la situación de la persona en ese momento; su estado emocional, su energía, sus capacidades, sus recursos, su tiempo…

Trascribiré algunos ejemplos de sesiones que he tenido;

 

Sesión con Marta (nombre inventado)

(…)

  • Ter: Lo que te dije el otro día, y quizá me repita un poco. Es que ahora los objetivos tiene que ser muy pequeñitos. Si, (haciendo referencia al fin de semana), si tu objetivo hubiera sido “me lo quiero pasar bien los dos días, las veinticuatro horas”. Seguro que no lo hubieras conseguido. ¿Cuál era tu objetivo para ese fin de semana?
  • Marta: cubrir las horas que no estoy con mis
  • Ter: Si es ese tu objetivo, sin esperar nada más, y además has tenido momentos que te lo has pasado bien, pues mejor.
  • Marta. Yo siento pánico a los fines de semana que no estoy con mis hijos. (…) Intento siempre buscarme un plan el fin de semana que me tengo que quedar sola.

(…)

  • Ter: ¿Y qué puntuación crees que te tienes que poner para poder apuntarte al centro excursionista?
  • Marta: No lo sé, creo que no llegaré nunca. Quizá un ocho.
  • Ter: ¿Y ahora qué puntuación tienes?
  • Marta: Un cinco
  • Ter: ahora estás en un cinco y si estuvieras en un ocho te verías con fuerza para hacer lo que me has dicho. ¿Y qué ha de pasar para que de un cinco pases a un cinco y medio? Fíjate que no he dicho un ocho.
  • Marta: Quizá que pase un poco más de tiempo… (…) En el momento que haya firmado el divorcio, y me haya ido de esa casa creo que habrá un antes y un después. Esto me impide empezar a volar.
  • Ter: Y antes de volar, ¿crees que puedes empezar a caminar?
  • -Marta: Creo que ya he empezado a caminar un poco (ter: Mmhh).. En el momento que me he ido de fin de semana con gente, y he sido consciente de mi realidad, he empezado a caminar. Para mí antes era impensable el llamar a alguien o el pedir socorro. He pasado años muy malos y no se ha enterado nadie y cuando los he visto he puesto mi mejor sonrisa.

Sesion con Monica:

(…)

  • Monica: No es nada del otro mundo, es la misma vida que llevaba antes. Ahora hacerles una tortilla francesa a mis hijos me cuesta un montón. Y lo hago, pero ¡me cuesta un montón! Y yo antes me dejaba el hervido de la noche con el pescado preparado, me hacía mi casa, me iba corriendo a todas partes, si me tenía que acostar a la una y pico porque tenía un montón de plancha, pues me acostaba a la una y pico y daba abasto. Me dice mi madre, “hay un montón de ropa en el tendedero, tendremos que recogerla” y no me apetece.
  • Ter: ¿estás obligada a hacerlo en ese momento?
  • Monica: Es lo lógico, tendría que hacer eso y todo lo demás.
  • Ter: ¿Qué es lo lógico? ¿Has leído algún libro que diga “cómo ha de comportarse una persona cuando está en duelo? ¿Qué ha de hacer una persona cuando lo está pasando mal?: No hay ninguna repuesta correcta.

(…)

Lo que pasa es que si ahora el objetivo es “voy a tirar la casa para adelante, voy a hacer la plancha, voy a ir a comprar, me lo voy a pasar bien todo el rato”… ¡Suena imposible!, en estos momentos. Ahora los objetivos deben ser lo suficientemente pequeños para que tú al final del día puedas decir “he conseguido algo”. ¿Cómo de pequeños pueden hacer un objetivo, para que tú vayas viendo que puedes conseguirlos?

  • Monica: Haciendo las mínimas cosas.
  • Ter: ¿Como por ejemplo?
  • Monica: no se cómo explicártelo… Tener algún pequeño detalle con mis hijos, de decir “bueno, no recojo ropa, sino que me voy a poner a jugar con mis hijos unas horas. Cosa que antes no tenía tiempo.
  • Ter: Y ese objetivo, ¿Cómo es ahora mismo? Ponerte a jugar horas
  • Monica: En este momento es difícil.
  • Ter: ¿Ponerte a jugar tres horas, y reírte y pasártelo bien las tres horas? (Marta: no). Ponerte a jugar una hora y estar haciendo lo que estás haciendo ¿durante cinco minutos? Quizá. ¿Cómo de real puede ser el objetivo?
  • Monica: Quizá más de cinco minutos, y cada día incrementar un poquito. Creo que puedo quince, y luego dejarlo…

 

Recuerda cuando te plantees un objetivo o meta, hazte la pregunta “¿este objetivo es realista?, ¿ahora tengo los recursos , energía, tiempo para asumirlo?. Si la respuesta es negativa no significa que renuncies a él, sino que lo tienes que fragmentar en pasos más pequeños para poder ir avanzando hacia él . Quizá tardarás más tiempo (o no), pero a medida que vayas avanzando en el éxito, en los resultados, te sentirás cada vez mejor que si percibes que no puedes y lo abandonas o te quedas bloqueado.

 

Eva Aguilar

psicologa sanitaria, psicoterapeuta y terapeuta sexual