Películas: “Room”, un increíble metáfora sobre la vida

 

 

habitacion

Hoy me apetece hablaros de una película estrenada el pasado mes de febrero en España que me ha impactado mucho por las profundas reflexiones que abre a nivel psicológico.

Se trata the “Room” (título español “La habitación”) dirigida por Lenny Abrahamson y protagonizada por Brie Larson (Jack) y Joan Allen (Ma). La cinta cuenta la historia de una joven mujer secuestrada y encerrada durante 7 años en un pequeño cobertizo situado en el jardín de una casa por un hombroom2re que cada día le trae comida y le abusa sexualmente. Durante este periodo de tiempo la mujer se queda embarazada y cuando empieza la película su hijo, Jack, ya tiene 5 años y nunca ha salido de ese espacio, que él llama “la habitación”. La mamá de Jack hace absolutamente de todo para que su hijo tenga la mejor vida posible aún en cautiverio y, hasta la edad de 5 años, le deja creer que no existe nada más en el mundo. Cómo Jack no conoce a ningún otro lugar, adapta su percepción y sus expectativas sobre el mundo a los límites de la habitación. Cree que los paisajes y personas que aparecen en la televisión son parte de una ficción pues básicamente para él su habitación es el mundo entero. La habitación no tiene ventanas, sólo un pequeño tragaluz.

El equilibrio precario pero lleno de amor en el que viven madre e hijo se mantiene hasta que la madre de Jack decide room1desvelar la realidad a su hijo y poner en práctica un plan para escaparse de la casa y… prefiero no contaros el final!

Os invito a descubrir el final de la película viéndola, porqué se trata de una obra absolutamente interesante.

Una reflexión sobre la vida, el sentido profundo de la palabra libertad, sobre los límites que nos auto-imponemos y los que se nos imponen, sobre el poder de la imaginación, sobre la importancia de las relaciones de cercanía y confianza para la construcción de nuestra identidad, sobre la sorprendente plasticidad de nuestro cerebro, sobre la oportunidad de descubrir cada día el mundo con ojos diferentes.

Podría seguir con un largo listado de otros temas de reflexión que abre la película, porqué son realmente muchos. Os invito a verla, a encontrar los vuestros y a dejaros atrapar y conmover por esta humanisima cinta.

Aviso: poner pañuelos al alcance!