¿Cómo podemos aprender a convivir con el dolor?

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No existe una pócima mágica para poder vivir de una forma más agradable con un dolor.

Hay una diferencia entre sentir dolor y el sufrimiento. Cuando hablamos de sentir dolor, se refiere a; las sensaciones físicas que se perciben en el cuerpo, el sufrimiento es la interpretación de ese dolor, es darle un significado.

“El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional”.

Buda (Fundador del budismo)

 

La forma como vivimos una enfermedad dependerá del significado que le atribuya.

Voy a plantear algunas ideas que me pueden ser útiles durante este proceso;

Focalizar la atención; si te digo “no pienses en tu pie derecho. No sientas el zapato como abraza tu pie derecho, no notes el suelo duro debajo de tu pie derecho…. La mayoría de ocasiones aparece tu pie derecho en el foco de tu atención. Cuando te duele una parte de tu cuerpo y focalizas toda tu atención en este punto, se consigue lo contrario a lo deseado, ya que solo siente dolor, tu relación con tu cuerpo es solo desde esta sensación.

Practicar metas asumibles; hay una frase que dice “objetivos suficientemente pequeños para que el éxito este asegurado” cuando te planeas una meta es necesario platearse si es posible conseguirlo, y si la respuesta es negativa, lo que se puede hacer es fragmentar. Por ejemplo, si te apetece caminar y te haces una ruta de 4 horas es muy probable que te duela mucho más el cuerpo al finalizar, provocando sensación de fracaso, de decepción. Pero y ¿si la ruta hubiera sido de 20 minutos? , o ¿sólo hasta que te duela un poco? , posiblemente te sientas bien contigo.

 

Tener claro que los pensamientos influyen y afectan a las emociones, y estas a la conducta y otra vez al primero del bucle

Por lo que un dialogo interno cuidador (“tu vales”, eres capaz”)… posiblemente va a ser más útil que uno autodestructivo (“eres incapaz”, eres un inútil…). No es nada útil hablarse a uno mismo (ni a los otros) con términos del tipo ; “nada, todo, siempre , nunca

Hay una frase que dice “cuidado con lo que te dices porque te lo puedes creer”

Otro aspecto que ayudará a mejorar la relación con la enfermedad es asumir que tú decides como vivirla. Que esta parte la puedes controlar tú. Es decir, el dolor no lo puedes controlar, pero sí como vivirlo.

Se recomienda practicar en técnicas como; respiración, relajación; desviar la atención, mejorar la comunicación con uno mismo, aprender a pedir y a decir NO (asertividad), practicar la expresión de emociones, ejercicio físico, higiene postural (posturas que pueden minimizar o empeorar el dolor); practicar visualizaciones en positivo.

 

Con todas estas ideas no eliminas el dolor, pero mejoras el conocimiento que tienes de él, puedes aprender a controlar las variables que potencian o minimizan el dolor, y aprendes a vivir a pesar de éste.

 

Eva Aguilar

psicoterapeuta