¿Por qué apareces ahora?


La vida es tan curiosa que creo que en muchos momentos nos proporciona justo el encuentro que necesitamos para seguir creciendo y aprendiendo.
Hay personas que aparecen y poco a poco sin pretensiones se convierten en relaciones importantísimas en nuestra vida; una pareja, una amistad. Con estas personas trabajamos día tras día para fortalecer la relación, para sentir el vínculo cada vez más sólido y esto nos permite plantear y llevar a cabo proyectos en común. ¡Estas son las bendiciones, y que no falten, y que nos lleguen muchas!
Luego hay otras que al principio pueden parecer bendiciones pero luego se revelan lecciones; una pareja destructiva, un amigo traicionero… A pesar de ser doloroso estas personas han venido a nosotras para enseñarnos algo. Aunque duela, es una oportunidad para aprender y no repetir el mismo error.
De algunas relaciones de pareja que no han acabado como deseamos a veces aprendemos a elegir mejor con quien queremos compartir nuestra vida, aprendemos a desconfiar de quien se enamora el primer día, de quien enseguida te plantea un proyecto futuro.
De algunas amistades aprendemos que las relaciones se construyen poco a poco, que los valores en común permiten llegar a una confianza pero se necesita tiempo y trabajo.
En el fondo a estas personas que tanto nos han hecho sufrir y pasar noches sin dormir hay que darle las gracias porque te han permitido madurar y entender lo que no quieres en tu vida. Seguirán apareciendo pero tú ya tienes los recursos para reconocerlos y desviar tu camino hacia la entrada de muchas más bendiciones.
Laura Contino
Directora del Centro