Porqué repetir errores es útil

mañana lo dejo

A veces nos sentimos esclavos de nuestra manera de hacer las cosas.

Tenemos la sensación de que repetimos patrones que no nos gustan, inclusive nos resultan molestos, dolorosos, insufribles. Pero creemos que no podemos evitar repetirlos.

Cuántas veces te has dicho a ti mismo: “otra vez he caído!”, “esta va a ser la última vez que reacciono así”, “estoy hecho así, no lo puedo evitar”, “pero porqué me pasa cada vez lo mismo?”.

Esta tendencia a repetir patrones, que en su momento Freud denominó coacción a repetir, a pesar de ser un mecanismo de defensa y algo que queremos investigar y solucionar en terapia, existe porqué tiene una utilidad.

Así como cualquier otro “síntoma”, la tendencia a repetir patrones disfuncionales tiene varias funciones adaptativas, aún si a primera vista no emergen.

Aquì van algunas:

  • Previsibilidad: el hecho de saber como solemos reaccionar delante de las cosas, sirve para darnos una sensación de mayor estabilidad y control sobre los acontecimientos futuros.
  • Mantenimiento de la identidad: la sensación de saber quien soy y cual es mi lugar en el mundo personal y de las relaciones.
  • Consistencia: los patrones nos ayudan a dar sentido a las cosas que nos pasan. Sin unas estructuras, la vida nos parecía una sucesión de eventos inexplicables.
  • Posibilidad: a veces, el hecho de repetir errores nos da la oportunidad de volver a encontrarnos en situaciones que efectivamente necesitamos mejorar. Como si volvieramos a lo mismo porqué sabemos que allí tenemos algo para “arreglar”.

Estas reflexiones nosimmagine ayudan a la hora de enfrentarnos con un recorrido terapeutico, porqué es importante que sepamos que cada uno de nuestros síntomas y actitudes existe porqué en algún momento tuvo mucha utilidad. El cometido de la terapia es revisar estos constructos y patrones y decidir sì en el grado de maduración y situación actual siguen siendo útiles.

Pero para poderlo hacer desde la tranquilidad y confianza en los propios recursos, es importante normalizar y reconocer que las decisiones, aún si inconsciente, que hemos tomado en la vida en algún momento tuvieron mucho sentido y razón de ser

Tratemos entonces de ver al síntoma como a un amigo muy valioso, una veta en la madera que nos indica la dirección del camino hacia el bienestar.